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jueves, 26 de mayo de 2016

Las ocho mujeres más influyentes en la protección del medio ambiente en España





Las mujeres ocupan relevantes áreas de poder en el campo de la conservación y la defensa de la naturaleza

(NOTA DEL BLOG: Nosotros habríamos realizado otra lista. Pensamos que ni están todas las que son, ni son todas las que están; al fin y al cabo como todo el mundo. Cada uno realizaríamos una lista distinta. Pero lo bueno de este artículo es poder visualizar el papel de las mujeres en la política, en el medio ambiente y en la vida, papel que muchas veces queda oculto por otros hombres con "muchos menos méritos. Lógicamente, hemos respetado al 100% el artículo publicado en La Vanguardia). 

Las mujeres están ocupando espacios cada vez más destacados e influyentes en la sociedad española, y muy especialmente en el campo de la protección del medio ambiente. Este es un listado de algunas de las más relevantes y que, por encima del cargo, mantienen vivo su compromiso. No están todas las que son; pero sí son todas las que están.

1) ASUNCIÓN RUIZ: “el gran reto es naturalizar la sociedad”

Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/Bird/Life (Dani Duch)

Asunción Ruiz es directora ejecutiva de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirLilfe), una prestigiosa entidad con más de 60 años de vida que estudia y conoce al dedillo los problemas ambientales de España, y que desarrolla decenas de proyectos para darles solución.

Asunción Ruiz ha hecho un largo camino profesional antes de ser elegida para dirigir SEO/BirdLife. Ha trabajado en empresas de consultoría ambiental, lo que le permitió evaluar en profundidad algunos de los grandes problemas ambientales menos conocidos (amianto, aguas subterráneas, contaminación radiactiva...) antes de recalar en la gran organización conservacionista española, en donde hizo los trabajos de base y los inventarios que han servido para definir la protección de las aves marinas.

“Los dos grandes problemas de conservación son la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, y ambos están entrelazados. El cambio climático causa la perdida de biodiversidad. Además, el gran desafío es que la gente entienda que somos parte de la naturaleza. De hecho, el gran reto para nuestra organización es naturalizar la sociedad; ese sería un gran motor, y eso significa naturalizar las relaciones, el consumo, el modelo de producción”, afirma. “Afrontar los problemas ambientales es, técnicamente, posible; pero para resolverlos se requieren cambios de valores, rebajar el egoísmo y tener empatía hacia los demás”, añade.
El 90% de los ciudadanos europeos opina que los problemas ambientales son importantes”

ASUNCIÓN RUIZ

Directora ejecutiva de la Sociedad Española de Ornitología

“La sociedad es acomodaticia; pero el 90% de los ciudadanos europeos opina que los problemas ambientales son importantes o muy importantes. Hay que decirles a los ciudadanos que lo primero que tenemos que cambiar somos nosotros mismos”, expone.

Marcas de gama alta vs buenas marcas

Para Asunción Ruiz, es necesario construir un modelo de consumo que permita a los ciudadanos diferenciar entre marcas de gama alta y buenas marcas; distinguir entre las marcas que ofrecen prestigio y estatus social, y las que son respetuosas con el medio ambiente. Así tendríamos ganado la mitad. Si todo el mundo tuviera un Ferrari no sería feliz, porque la felicidad la da el estatus social. Lo que hay que lograr es una sociedad cuyo consumo aporte valores éticos y que eso obtenga un reconocimiento social. Eso sí es algo que perdura y te hace feliz”.

“No hay grandes enemigos del medio ambiente, sino desconocimiento y poca valentía para defender el bien común. Por eso todo esto es lo que me hace estar aún ilusionada. También me motiva saber que las oenegés son las entidades que tienen mayor reconocimiento social”. 

¿Y que ha visto en el mundo de la política? “Percibo que en el mundo de la política hay buenas intenciones, pero cuando se dan los pasos, hay muchos condicionantes que hacen que los políticos estén cautivos del lobbyeconómico”. Ruiz reivindica el papel de las oenegés, con todo lo que conlleva. “Somos la diana de los sectores económicos, que piensan que actuamos de freno al desarrollo, pero a la vez somos el escudo en que se atrincheran las administraciones, que se escudan en nosotros. Nuestra posición es incómoda y a veces recibimos un trato injusto”, añade. “Pero se debe reconocer que somos los aliados del bien común. En tiempo de crisis hemos ofrecido todo a cambio de nada. Recorrimos a los tribunales cuando no nos queda más remedio”, dice esta mujer preocupada por los impactos que el cambio climático tiene ya sobre las personas.


2) TERESA RIBERA: “El desarrollo debe encajar con los límites físicos del planeta”

Teresa Ribera, directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales de París (Otras fuentes)

Teresa Ribera –ex secretaria de estado de Cambio Climático con el gobierno socialista- es la directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales de París (IDDRI, por sus siglas en inglés), un prestigioso centro de estudios que asesora a gobiernos e instituciones con la finalidad de que las políticas públicas sean más compatible con un desarrollo perdurable. 

Ese centro de estudios intenta definir cómo se puede lograr un modelo económico bajo en carbono (que vaya prescindiendo de los combustibles fósiles), y trabaja también en preservar el legado ambiental (biodiversidad, océanos..), así como en las grandes cuestiones de la gobernanza mundial (equidad ambiental, economía colaborativa, desarrollo sostenible…) 

El IDDRI genera estudios e informes en una plataforma en que están también empresas e instituciones, y cuenta siempre con una sólida base de las entidades académicas. Sus fuentes de financiación son instituciones públicas (10%), empresas privadas (15-20%) y proyectos de organismos internacionales. 

“Desarrollamos proyectos con vocación de interés común. Me interesa hacer las cosas de forma correcta en favor de los más vulnerables. Desde la política se pueden crear los marcos y dar las señales para encaminarnos hacia un desarrollo económico que encaje con los límites físicos del planeta”, dice Ribera. La prensa británica la situó entre las 10 personas con más posibilidades de acceder a la secretaria ejecutiva del Convenio de Cambio Climático de la ONU, en sustitución de Christiana Figueres, aunque finalmente fue la ex ministra de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, la elegida. Es una de las ‘ministras en la sombra’ de Pedro Sánchez (área de Sostenibilidad)


3) ODILE RODRÍGUEZ DE LA FUENTE: Prevenir los trastornos por déficit de Naturaleza

Odile Rodríguez de la Fuentes, fundadora, patrona y directora general de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente. (Emilia Gutiérrez)

Odile Rodríguez de la Fuente es directora de una fundación que lleva el nombre de su padre (el naturalista Félix Rodríguez de la Fuente), y a través del trabajo que lleva a cabo desde esta institución ha querido seguir los postulados que el famoso presentador de televisión difundió mediante la inolvidable serie “El hombre y la tierra”.

“Mi objetivo ha sido sintetizar ese nexo entre las personas y la naturaleza, porque hay un deterioro de la Naturaleza y en determinados ámbitos esta degradación ha sido exponencial. Más desarrollo económico equivale a veces a más deterioro de la naturaleza”, resume. Su trabajo no ha consistido en poner en marcha proyectos para conservar especies o espacios naturales amenazados, sino en “bucear en esas relaciones entre el ser humano y con la naturaleza”, en intentar reconstruir esos nexos rotos. 

“Si hay un barco que se hunde por una entrada de agua no se trata de achicarla con cubos, sino de buscar el agujero por donde se produce la fuga”, dice esta mujer que ha heredado también la misma fluidez en el habla de su padre. “Somos naturaleza pensante, pero el mayor deterioro lo ocasionamos a nuestra propia especie”, señala esta mujer preocupada por los trastornos de todo tipo que causa el déficit de contacto con la naturaleza (problemas emocionales, de falta de identidad en la comunidad…) y que llevan a un sentimientos extremos del individualismo y a “una visión lineal y extractivista y competitiva que hace que la economía no esté al servicio del ser humano”.

Por eso, entre otros programas, la Fundación Rodríguez de la Fuente fomenta las actividades de los escolares al aire libre (“la naturaleza nos descubre que somos más que un intelecto”), para crear ciudadanos que practiquen un ocio responsable, sin renunciar a la tecnología, y que contribuyan a una sociedad más justa y equilibrada que ponga a la naturaleza en el centro de todo.

4) DOLORES ROMANO. La lucha contra los contaminantes alteradores hormonales

Dolores Romano (Dolores Romano)

Dolores Romano se dedica a sensibilizar a la población sobre los riesgos de la exposición a sustancias tóxicas, algo que se produce a través de alimentos, de otros productos de consumo y por mediación del medio ambiente, y a informar sobre las alternativas y las existencia de soluciones políticas para reducir estos riesgos. Es lo que hizo siempre, cuando fue presidenta de Greenpeace en España y ahora como responsable de la campaña contra las sustancias que son disruptores endocrinos (alteradores hormonales) en Ecologistas en Acción. 

Romano denuncia la presión de la industria química europea, que ha frenado el nuevo marco regulatorio. “En las charlas la gente muestra mucho interés, se llenan las salas, pero no conseguimos respuesta política”, se queja.

Romano explica que intenta explicar también a su familia que debe mirar siempre las etiquetas e informaciones para asegurarse que los productos de consumo (colonias, fragancias, pinturas…) no contengan productos que contenga sustancias que sean alteradores hormonales. Es autora del libro “Sustancias que alteran el equilibrio hormonal”

5) YAYO HERRERO: “La economía ignora la producción de vida natural y los cuidados”

Yayo Herrero, la presidenta de la Fundación Fuhem (Twitter)

Yayo Herrero fue una de las coordinadoras de Ecologistas en Acción y ahora dirige la Fundación Fuhem, una fundación independiente sin ánimo de lucro que promueve la justicia social, la profundización de la democracia y la sostenibilidad ambiental, a través de la actividad educativa y del trabajo en temas ecosociales. La singularidad de Fuhem radica en la interacción entre la reflexión en los ámbitos ecosocial y educativo y la práctica de sus centros escolares.

Ella representa la mirada del ecofeminismo, una ideología crítica con el actual modelo de desarrollo y esa forma de entender la economía que “ha dado la espalda a las bases materiales y naturales sobre las que se sustenta la vida”, y que ha relegado el mundo de los cuidados (cuidado del bebé, de la infancia, de la vejez, de los discapacitados...) hasta expulsarlo del mundo de la economía.

“El actual modelo económico hace invisible los límites físicos del planeta y la vida natural”, y pone también sombras al trabajo que supone el cuidado a los demás o la reproducción “y otras tareas cotidianas, como las tareas del hogar, y que mayoritariamente llevan a cabo las mujeres”. Pero para que haya una vida productiva y económica “antes tiene que haber unas precondiciones vinculadas a la producción de vida y todo esto queda fuera del mercado”.

Fuhem edita la Revista Papeles, donde se profundiza sobre pacifismo, relaciones internacionales y la crisis ecológica. 


6) MARTA SUBIRÀ: “En la política no se da suficiente prioridad a la protección del medio ambiente”

Marta Subirà, secretària de Medi Ambient i Sostenibilitat del gobierno catalán (izquierda), acompañada de varios miembros del proyecto de recuperación de la tortuga mediterránea (TES)

Marta Subirà, hoy secretària de Medi Ambient de la Generalitat, vivió con intensidad las movilizaciones ciudadanas efectuadas en Sant Cugat en 1993 y 1994 para proteger Torre Negre, en la montaña de Collserola, una zona que el constructor de Núñez y Navarro quería urbanizar. “Aquella movilización tuvo un gran impacto en la ciudadanía, y a mí me ayudó a despertar la conciencia a favor de la naturaleza, sobretodo en un entorno como el del área metropolitana, con tanta presión urbanística, y en donde mantener los espacios naturales es algo imprescindible y de interés general”, dice.

Subirà sostiene que las nuevas generaciones valoran cada vez más la mejora del entorno, como se demuestra en la creciente preocupación por el cambio climático, la calidad del aire o los espacios naturales, ámbitos de la gestión pública que “no son accesorios, sino asuntos consustanciales al mantenimiento de la calidad de vida”, explica. “Si queremos una sociedad más justa y de más calidad, la preservación del medio ambiente debe estar en la base”.

“Es necesario, efectivamente, invertir en salud, en enseñanza o en igualdad de oportunidades; pero si no invertimos también en la mejora del medio ambiente, todo lo demás quedará cojo. Todavía subsiste un cierto intento de situar la defensa del medio ambiente en contraposición a la economía productiva. Pero en el siglo XXI ambas cuestiones tienen que ir de la mano; y de hecho cada, vez hay más empresas que se lo creen y apuestan por ello, haciendo de los aspectos medioambientales un elemento central de su actividad”, dice. 

Si no invertimos también en la mejora del medio ambiente, todo lo demás quedará cojo”

MARTA SUBIRÀ

Secretària de Medi Ambient de la Generalitat

¿Está asumida la prioridad que merece la protección del medio ambiente? “Tal vez, políticamente, en determinados estamentos no está bien, y todavía se debe hacer un gran esfuerzo de explicación. La necesidad de proteger el medio ambiente es algo que ya se debería haber incorporado plenamente en las prioridades políticas; pero desgraciadamente, todavía se debe insistir mucho en la conveniencia de invertir en estos ámbitos. Aún no se considera una necesidad o una prioridad social”, señala.

Subirà también se muestra convencida de la necesidad de “mimar” el mundo asociativo ciudadano en este campo. “Necesitan más apoyo, más recursos, y sobre todo que la gente conozca lo mucho que hacen y se involucre también”. Por eso, hemos apoyado la campaña ‘Hazte donante ambiental’, que pretende aumentar la base de socios y que las entidades dispongan de más recursos para actuar sobre el entorno”. Destaca, así, el alto valor profesional de las muchas entidades que conforman la ‘Xarxa per a la Custòdia del Territori’, por ejemplo. Recientemente, ha prestado su apoyo a la creación de un corredor para proteger los cetáceos en el Mediterráneo. En CDC es una persona con creciente influencia, lo que le ha llevado a ocupar el cargo de secretaria de Medi Ambient i Sostenibilitat.


7) CRISTINA NARBONA: La ex ministra que nunca tira la toalla

La ex ministra trabaja en el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) (Pedro Madueño)

La exministra Cristina Narbona no rehúye los debates ambientales, pese a que ahora su actividad central está en el Consejo de Seguridad Nuclear(CSN), del que es una de sus cinco miembros encargados de fiscalizar de las instalaciones radiactivas en centrales, equipos médicos y demás. Susopiniones en contra de las reformas del Gobierno del PP (concretamente contra las leyes de Costas, Parques Nacionales, Evaluación Ambiental y Montes) hicieron hecho mella en el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. 

Como consejera en el CSN se ha mostrado a favor de estudiar con sumo detalle la propuesta de solicitud de reapertura de la central nuclear de Garoña, promovida por sus propietarios y propuesta por el Ministerio de Industria así como fiscalizar con exigencia la luz verde al almacén de residuos nucleares de Villar de Cañas (Cuenca). En el PSOE siempre ha encabezado el sector antinuclear. En una reciente conferencia celebrada en Barcelona, criticó duramente “la agenda FAES en energía del PP”, puesto que “lo primero que hizo este partido al llegar al poder fue eliminar las ayudas a la energías limpias”. Es una gran experta en cambio climático y conservación de océanos.


8) SONIA CASTAÑEDA: Colaboración en favor de la biodiversidad

Sonia Castañeda, directora de la Fundación Biodiversidad (Fundación Biodiversidad)

Sonia Castañeda es directora de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. La Fundación actúa como entidad donante (colabora con más de 250 proyectos al año) y como agencia implementadora de proyectos (principalmente proyectos cofinanciados por fondos europeos como Life o ENPI). Se incorpora a la fundación en 2004 como directora de Internacional. Durante este periodo, crea y dirige el Programa empleaverde y la Red Emprendeverde. 

También impulsa proyectos de biodiversidad cofinanciados por el fondo Life de la Comisión Europea, el Fondo Social Europeo y la cooperación internacional con América Latina y África. Anteriormente ha trabajado en temas de medio ambiente y conservación de la biodiversidad en consultoras y despachos de abogados y ha colaborado con organizaciones no gubernamentales, en proyectos de cooperación internacional al desarrollo y en foros internacionales. Asimismo, ha sido profesora en masters y cursos; ponente en conferencias y seminarios y autora de diversos artículos relacionados con temas ambientales vinculados a la economía verde y la biodiversidad.


Publicado por ANTONIO CERRILLO en LA VANGUARDIA

lunes, 15 de febrero de 2016

La nueva Agenda para el Desarrollo Sostenible y nuestro proyecto de país


Todos los países y sociedades sin excepción tendrán que llevar a cabo las transformaciones necesarias para alcanzar un futuro común de prosperidad. También España.



Nos estamos acercando al momento de la verdad. Al momento de alcanzar nuevos acuerdos políticos y sociales que materialicen el sentir de la ciudadanía tras las pasadas elecciones, en el contexto de una crisis que se ha prolongado durante años y en el que el diálogo político y la búsqueda de consensos fundamentales son difíciles.
En un contexto tan complejo como este, la nueva Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible acordada por los líderes mundiales en la Cumbre de Jefes de Estado celebrada el 25 de septiembre en las Naciones Unidas, donde España estuvo representada por S.M. el Rey, así como el acuerdo alcanzado en París sobre Cambio Climático en diciembre —los dos pilares de una nueva agenda global para el desarrollo sostenible—, ofrecen una visión de futuro y un espacio de encuentro sobre el que es posible articular acuerdos y construir un proyecto de país transformador y de largo plazo.
Esta nueva agenda es profundamente transformadora porque marca objetivos y establece mecanismos que atacan las causas, y no los síntomas, de la pobreza, la desigualdad y la degradación del medio ambiente. A diferencia de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que expiraron en 2015 y del protocolo de Kioto, los ODS y el acuerdo de París son de aplicación universal a todos los países, desarrollados y en vías de desarrollo, y también a todos los actores, sector privado incluido. Los ODS no son, como en cierta forma fueron los ODM, una prescripción de los gobiernos de los países desarrollados a los de los países en desarrollo a cambio de ayuda. Por el contrario, representan un nuevo pacto universal, un contrato social global. Todos los países y sociedades sin excepción tendrán que llevar a cabo las transformaciones necesarias, de diferentes maneras, y adaptadas a su realidad, para alcanzar un futuro común de prosperidad. Todos los países estamos en vías de desarrollo sostenible.
A diferencia de la anterior agenda de la ayuda al desarrollo, los problemas y las demandas más sentidas de los ciudadanos y ciudadanas españolas están reflejados en (y respaldados por) los nuevos ODS: desde la desigualdad de renta y oportunidades, a la provisión de servicios básicos universales y de calidad; desde la necesidad de reducir la pobreza en nuestro país, hasta hacer nuestras ciudades más sostenibles y seguras; desde la garantía del acceso a la vivienda, hasta la conservación de nuestros ecosistemas; desde el acceso a la energía y la transformación del modelo energético hacia uno basado en renovables, hasta la lucha contra la desnutrición y la pobreza infantil; desde la lucha contra los paraísos fiscales, hasta la lucha contra la corrupción. Sólo por poner algunos ejemplos.
La lectura de la crisis económica y sus efectos deja también algunas lecciones aprendidas que nos permiten valorar las oportunidades que ofrece la nueva agenda para la prosperidad y la transición hacia un nuevo modelo social y de crecimiento económico en España, verde e incluyente. Muchas de las empresas y centros de investigación españoles punteros en el mundo, y que han resistido a la crisis —a pesar de la reversión de incentivos públicos—, operan en los sectores que la nueva agenda identifica como estratégicos: en energías renovables, en eficiencia energética, en redes de distribución inteligentes; en tratamiento y gestión integral del agua; en medios de transporte eficiente y sostenible; en agricultura sostenible; en infraestructuras resilientes y de calidad; en el desarrollo de nuevas vacunas... Muchas de las políticas públicas más exitosas que se han desarrollado nuestro país, reconocidas internacionalmente, son pilares de la nueva agenda: políticas de igualdad de género; de dependencia; sistemas eficaces de salud pública universal; de gestión integral del agua... Tenemos ventajas competitivas y capacidades ya creadas en nuestro sector público y privado, gracias a haber dispuesto políticas públicas e incentivos adecuados en su momento, para articular nuestro proyecto de país alrededor de la nueva agenda global de desarrollo sostenible.
Los ODS y los acuerdos de París nos deben servir para orientar las prioridades en áreas clave donde nos jugamos nuestro futuro: en nuestras políticas sociales, en nuestro modelo de reindustrialización, en nuestro modelo de ciudades, de desarrollo rural, en nuestros sistemas de I+D, en nuestro sistema educativo, en nuestra política de cooperación al desarrollo. ¿Por qué no adoptar la nueva agenda y los ODS como el aglutinante de pactos de estado esenciales para nuestro futuro a largo plazo?
Por si fuera poco, los ODS y París serán también el referente ante el cual nuestro país será valorado internacionalmente como más o menos exitoso, como modelo a seguir o a evitar, en las reuniones ministeriales anuales de seguimiento de los ODS y en las cumbres de Jefes de Estado previstas a tal efecto cada cuatro años. Un excelente incentivo: la proyección internacional.
Definitivamente, en este contexto complejo, la nueva agenda representa el mejor marco de consenso sobre el que perfilar el modelo de país que queremos para el siglo XXI. Si España construye su proyecto de país alrededor de los ODS y los cumple, será en 2030 un país próspero, cuyo modelo económico será intensivo en conocimiento y estará basado en sectores productivos competitivos porque son bajos en carbono y básicos para el desarrollo sostenible, capaz de generar empleo de calidad para los y las jóvenes, que no sufre pobreza extrema en ninguna sus dimensiones, con derechos sociales y civiles universalmente garantizados, que preserva y regenera sus recursos naturales y ecosistemas, y que es líder en la construcción de un mundo igualmente próspero y sostenible porque hace de la lucha contra la pobreza y el desarrollo global sostenible el eje de su lugar en el mundo.
Para ello, hacen falta consensos fundamentales y la voluntad política para tomar medidas de gran calado. Medidas que será difícil tomar, puesto que la nueva agenda global es de naturaleza fuertemente política, e implica priorizar entre diferentes opciones de políticas, sectores, tecnologías y también entre grupos de interés, algunos muy poderosos. Difícil, pero por supuesto, abordable.
Hagamos que los ODS y la agenda del clima, a la que España se ha comprometido internacionalmente, aglutinen un pacto de progreso y transformación a largo plazo por el desarrollo sostenible —ojalá, un pacto de estado—, y pongámonos manos a la obra con las reformas institucionales y legislativas que sean necesarias, que serán muchas y profundas. No dejemos pasar esta oportunidad.
Gabriel Ferrero es asesor senior en planificación de la Agenda 2030 en la Oficina Ejecutiva del Secretario General de las Naciones Unidas desde 2012 y fue Subdirector General de políticas para el desarrollo en la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional entre 2006 y 2011.
Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusive de su autor, y no necesariamente reflejan los puntos de vista de las Naciones Unidas o sus estados miembros.

miércoles, 13 de enero de 2016

La mitad de españoles considera “necesaria” la conservación del medioambiente


Un 58,9 % de los españoles asegura ir en bicicleta o a pie. EFE/EmilioNaranj


EFEverde.- El 49,2 % de los españoles coincide en que "la defensa y conservación del medioambiente es absolutamente necesaria, aunque su protección suponga a veces costes altos", si bien un 26,2 % cree que no deberían serlo tanto y el 20,2 % opina que no tendría que tener ningún coste para el ciudadano.

Son algunos de los datos sobre el comportamiento medioambiental incluidos en el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado este mes de enero y que sitúa, con un 28,9 %, la ecología y la naturaleza en tercer lugar de las informaciones que más interesan después de todo lo relativo con los avances médicos y los temas económicos y laborales.
Un 44,7 % de los encuestados se considera “poco” informado sobre temas de medioambiente y un 6,9 % reconoce que no lo está en absoluto, frente al 41,2 % que asegura estarlo “bastante” y sólo un 6,4 que afirma estar “muy” informado.
Las cerca de 2.500 entrevistas incluidas en este estudio se practicaron durante el pasado mes de diciembre, justo cuando se estaba celebrando la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Cambio Climático (COP21) en París.
Un 76,3 % de los consultados aseguró haber oído hablar sobre esta cumbre, frente al 23,6 %, que admitió haberse enterado gracias a la propia entrevista del CIS.
El informe también ha desvelado el comportamiento de los españoles en esta materia y destaca, por ejemplo, que el 77,3 % de los ciudadanos utiliza los contenedores de la calle destinados al reciclajey tratamiento de vidrio, plástico, cartón, papel y pilas, mientras que el 70,8 % separa la basura doméstica en su hogar según el tipo de residuos.
Los puntos limpios para el desecho de aparatos eléctricos y electrónicos son habitualmente utilizados por un 71,7 % de la población y las bombillas de bajo consumo en el hogar, por un 70 %.
Asimismo, el CIS refleja que, a la hora de hacer las compras, un 57,8 % de los encuestados suele elegir electrodomésticos de bajo consumo con las etiquetas A, B ó C y un 47,5 % adquiere, “algunas veces“, productos ecológicos.
En relación a los métodos de desplazamiento empleados, el 58,9 % asegura valerse de una bicicleta o desplazarse a pie en su localidad y el 25,6% utiliza transporte público.
El 27,3 % de los que prefieren hacer uso de un vehículo particular tienen en cuenta en el momento de comprarlo que éste sea el menos contaminante, frente al 15,5 % que lo hace “algunas veces” y el 26,2 % que “nunca” lo hace. EFE



jueves, 22 de octubre de 2015

El desafío del reciclaje





Por: Óscar Martín, consejero delegado de Ecoembes | Foto: Manuela Kohl



«Reciclar debe ser algo natural, al igual que cocinar, hacer ejercicio o dormir»

«Se han reciclado el 73,7% de envases domésticos en España en 2014»


La preocupación por el medio ambiente y el futuro de nuestro planeta es algo latente en nuestra sociedad. Diferentes disciplinas, como la literatura, la filosofía o incluso el cine, han reflejado este miedo a lo largo de la historia ante la visión de una naturaleza mermada por la expansión del hombre.

Sin embargo, por suerte para nosotros, este estado de expectación se ha trasladado a un segundo plano dejando paso a un número cada vez más incondicional de ciudadanos y organizaciones que están dispuestos a cambiar las cosas. En este sentido, es buen momento para recordar las palabras del recientemente fallecido escritor uruguayo Eduardo Galeano, quien con gran sabiduría decía que «mucha gente pequeña, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo». Y es que, a diferencia de lo que muchos creen, son los pequeños gestos los que uno a uno van sumando y provocando los grandes avances de la humanidad. El cuidado del medio ambiente no es una excepción.

Y por ello el reciclaje ocupa un papel capital. Un gesto que todos podemos hacer y que en la intimidad de nuestro hogar parece insignificante, pero que sumado a los más de 7.000 millones de personas que hay en el mundo se convierte en toda una revolución. Así lo demuestra el 73,7% de envases domésticos que se han reciclado en 2014 gracias a la colaboración de toda la sociedad. Una cifra, dos puntos porcentuales por encima de los resultados del año anterior, que no ha dejado de crecer desde 1998, cuando España apostó por el modelo de gestión de este tipo de residuos, y que nos posiciona 19 puntos por encima de los objetivos establecidos por la Unión Europea y entre los 10 primeros países de la eurozona en esta materia.

Sin duda, todo un logro que va más allá de un simple dato y que se ha materializado en beneficios directos para el medio ambiente. Así, esta tasa de reciclaje, que supone 1.258.602 millones de toneladas de envases reciclados (un 5% más que el pasado año), ha evitado solo en 2014 la emisión de 1,2 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, lo que equivaldría a la eliminación de medio millón de vehículos de las carreteras españolas. En una ciudad como Madrid equivaldría a retirar de la circulación casi el 25% de los coches censados, una cifra importante, pero más en un año en el que se celebra la Cumbre del Clima de París en el que todos nos jugamos mucho, y en la que por ejemplo la Unión Europea se ha comprometido a reducir al menos un 40% sus emisiones hasta 2030.

En cualquier caso, a nivel ambiental, la reducción de gases contaminantes no ha sido el único beneficio que se ha alcanzado en 2014. En el trascurso de este año, gracias al reciclaje de envases, también se ha evitado el consumo de 6,2 millones de MWh, el equivalente al gasto anual de energía del 31% de los smartphones que hay en España, y de 24,5 millones de metros cúbicos de agua, el equivalente al consumo anual de 400.000 personas. Un dato que habla por sí solo de los resultados que se han conseguido cuando se logra la implicación de toda la sociedad en algo tan esencial como el cuidado del medio ambiente.


Hacia un nuevo modelo

Estos resultados, inimaginables hace apenas 17 años cuando llegaba a nuestro país la recogida selectiva, son el resultado de un proceso detrabajo conjunto entre empresas, administraciones y ciudadanos, que paso a paso están liderando el cambio hacia un modelo de desarrollo sostenible que nos permita establecernos en una economía circular respetuosa con el medio ambiente y con el crecimiento social.

Un desafío en el que el reciclaje juega un papel fundamental, convirtiendo los residuos en recursos, no solo cuidando del medio ambiente sino también contribuyendo a generar empleo y tejido industrial e impulsando la I+D+i. En este sentido, el sistema que gestionamos desde Ecoembes, por ejemplo, ha creado más de 42.600 empleos, 9.400 de forma directa, y tiene abiertas más de 180 líneas de investigación con el objetivo de alcanzar la máxima eficiencia en la gestión de los residuos de envases. Un paso más para la reconversión del modelo actual en una economía sostenible viable y productiva.

Nuestros pasos en este sentido me han dado mucho en qué pensar. Y es que si esto lo hemos conseguido nosotros, que somos un simple actor dentro de la totalidad de la sociedad, imaginemos hasta dónde podríamos llegar si todos remáramos en la misma dirección. Comprobaríamos cómo el empleo verde continuaría creciendo, en un momento en el que es imprescindible estabilizar el mercado laboral para poder reiniciar la senda del crecimiento. La investigación se impulsaría como uno de nuestros principales aliados en todos los ámbitos, y se convertiría en la herramienta estratégica que nos llevara hacia la sostenibilidad más efectiva y eficiente. Por ende, las empresas crecerían de una forma responsable aprovechando los recursos y, por tanto, reduciendo costes y creando productos y servicios de mayor valor añadido.

La ecología es colaborativa

En este camino ya están trabajando muchas compañías que han sido capaces de ver un mundo lleno de posibilidades enfocando su actividad bajo prácticas sostenibles que reduzcan su huella ambiental. Las empresas españolas son un claro ejemplo. Trabajan desde 1999 junto con Ecoembes para generar envases respetuosos con el medio ambiente a través del ecodiseño, facilitando su reciclaje o reduciendo su peso y, por tanto, los recursos utilizados. Esta labor ha posibilitado en los últimos 15 años el ahorro de más de 440.000 toneladas de materias primas y que los envases sean un 17% más ligeros. Un punto de partida perfecto para conseguir en todos los sectores económicos minimizar los consumos, emisiones, vertidos y residuos durante todo el ciclo de vida de los productos. Y siempre además teniendo en cuenta la durabilidad, reparabilidad, restauración y reciclado de los mismos, incrementando así su competitividad en el mercado.

Pero esta es una tarea que las empresas no afrontan solas. Los ciudadanos han sido una voz clave en este proceso de cambio reclamando productos naturales, sanos y respetuosos con el medio ambiente. En este sentido, cada vez es más frecuente ver a los consumidores consultando las etiquetas en los supermercados para ver las características de los productos. Según la Guía práctica para comunicar con éxito las mejoras ambientales de los envases que realizamos hace un par de años, nueve de cada diez consumidores están interesados en conocer las mejoras ambientales realizadas por las empresas sobre sus productos envasados. Una información que no siempre encuentran disponible y que supone un elemento diferenciador cada vez más valorado.

El papel de los ciudadanos no es únicamente el que jugamos como decisores de compra, sino también como impulsores del cambio, convirtiendo el reciclaje en una rutina en nuestros hogares. Reciclar debe ser algo natural, al igual que cocinar, hacer ejercicio o dormir. Acciones que forman parte de nuestro día a día y que no nos generan dudas, sino que forman parte de nuestro ritmo vital. No podemos negar que hemos avanzado mucho. En 1998, cuando nace Ecoembes y se empiezan a gestionar los residuos de envases domésticos en España se reciclaron tan sólo el 5% de sus envases, y en 17 años hemos conseguido crecer hasta el 73,7%, un síntoma que nos indica no sólo que el sistema funciona, sino que además la sociedad está respondiendo.


Tanto desde el lado de las empresas como el de los ciudadanos, el impulso que pueden dar las administraciones públicas es clave para que la transformación del modelo socioeconómico sea completa. Solo con su apoyo podremos alcanzar los objetivos marcados. A día de hoy en Ecoembes estamos trabajando con más de 8.000 municipios. Acuerdos que reflejan un compromiso real y firme por parte de las instituciones. Son ellas las que facilitan el acceso a los ciudadanos a través de la distribución de contenedores para la recogida selectiva. Así el 99% de la población tiene acceso a los contenedores amarillos y azules, por ejemplo, de los más de 553.000 que hay repartidos por toda la geografía española. A su vez, asumen una responsabilidad importantísima en la difusión de valores ambientales que favorecen la concienciación y sensibilización.

Además, el fortalecimiento de políticas medioambientales a través de la legislación y de otro tipo de iniciativas públicas nos permitirá impulsar modelos eficaces y viables para la gestión sostenible de los residuos, a través de la colaboración público-privada, fomentando soluciones de gestión supramunicipales y de valor añadido que ayuden a lograr un mayor aprovechamiento de los recursos. Sin duda, el objetivo es que los únicos residuos que lleguen a los vertederos sean aquellos que no se pueden valorizar.

Retos de futuro

Estamos en el buen camino. Pero, como hemos visto, tenemos muchos retos de futuro por alcanzar. Empezando por los objetivos de reciclaje de la Unión Europea en la que la sociedad en conjunto debe volcarse para que todos los residuos alcancen unos niveles de reciclado similares y se comiencen a tratar aquellas fracciones de las que nadie se está responsabilizando. Solo así conseguiremos llegar a reciclar el 50% de los residuos sólidos urbanos en España, que es lo que nos exige Europa.

Con respecto a los envases domésticos, que son los que nos ocupan en Ecoembes, estamos muy cerca de alcanzar la tasa del 80% que nos habíamos propuesto para 2020. Apenas seis puntos nos separan de ese objetivo, que sin duda alcanzaremos. Y aquí la educación juega un papel insustituible como vía para crear una conciencia, por un lado, individual, que derive en estilos de vida respetuosos con el entorno, y, por otro, colectiva que nos permita alcanzar una sociedad del reciclado. Por este motivo la educación tiene tanta importancia, especialmente en edades tempranas.

Desde Ecoembes llevamos 17 años trabajando en este sentido que no sólo nos convierte en una herramienta de transformación del presente, sino además en una palanca de cambio para el futuro. Por ello, dirigimos importantes recursos en la puesta en marcha de cursos de formación y talleres ambientales de sensibilización dirigidos a universitarios, profesionales, medios de comunicación, mayores y familias, especialmente a niños. Solo el año pasado pusimos en marcha 351 campañas de comunicación con el fin de concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de cuidar del medio ambiente invirtiendo 24 millones de euros en acciones de sensibilización y educación ambiental. A través de la educación conseguiremos el cambio necesario para conseguir los retos que nos hemos planteado.

Este es un camino que debemos recorrer de la mano de los ciudadanos, convirtiendo el reciclaje en algo natural que forme parte de nuestros hogares; las empresas, mediante la reducción de su huella ambiental a través de políticas de sostenibilidad en todos los ámbitos; y las administraciones, fomentando la concienciación e impulsando medidas que faciliten el asentamiento de este nuevo modelo.

Es evidente que nos queda mucho camino por recorrer. Y siempre tendremos un reto que alcanzar. Lo importante es que lo estamos consiguiendo. Y es algo que estamos haciendo juntos, colaborando desde todos los ámbitos: públicos, empresariales y sociales; unidos en una fuerza común en favor de nuestro bien más preciado.

lunes, 5 de diciembre de 2011

España bate un nuevo récord de trasplantes al efectuar 94 en sólo 72 horas



Publicado en EL MUNDO
La Organización Nacional de Trasplantes (ONT) ha registrado un nuevo récord: 94 trasplantes procedentes de 39 donantes y 42 hospitales involucrados en tan sólo 72 horas (23, 24 y 25 de noviembre). Según Rafael Matesanz, director de la ONT, este nuevo récord supone "una prueba de la solidez de todo el Sistema Nacional de Salud (SNS) del que debemos sentirnos orgullosos" y que demuestra, sobre todo en los actuales tiempos de crisis, "que la posición conseguida es muy consistente".
La generosidad de 39 familias ha permitido efectuar 91 trasplantes. De ellos, 48 fueron de riñón, 23 de hígado, ocho de pulmón (cuatro de ellos bipulmonares y uno de doble pulmón y corazón), seis de corazón, tres de páncreas y uno de intestino.
Dos de las personas que se han beneficiado de este intenso trabajo estaban en 'urgencia cero', lo que supone que de no haber recibido un órgano en 24-48 horas podían haber fallecido. De los 39 donantes, dos eran extranjeros y tan sólo dos habían fallecido en accidente de tráfico.
Según Matesanz, la cifra de donaciones y trasplantes de 2011 ha experimentado "un aumento bastante importante" respecto a 2010, año en el que se observó una tendencia a la baja, por el descenso del número de accidentes de tráfico.
"Este año creceremos por encima del 6% o el 8%, incluso más, en el número de donaciones y trasplantes, gracias a la nueva metodología que pusimos en marcha a principios de este año, basada en el 'benchmarking' -la promoción de las mejores prácticas- y en la aplicación de guías para perfeccionar el sistema y enseñar cómo detectar donantes o cómo hablar con las familias", señala.

Recortes en Sanidad

Sobre la posibilidad de que los recortes lleguen a la ONT, Matesanz ha dicho que los trasplantes "no son una isla" dentro del SNS y que, por lo tanto, "si llueve, llueve para todos". A su juicio, si finalmente se lleva acabo algún tipo de 'tijeretazo', "será cuestión de eliminar lo superfluo y mantener lo fundamental".
No obstante, el responsable de la ONT ha recordado que los trasplantes "no sólo salvan vidas, muchas 'in extremis'", sino que también son "un ejemplo claro de cómo no malgastar", pues se trata de "una de las terapéuticas con mayor coste-eficacia". "Un trasplantado de riñón costará lo mismo que en diálisis el primer año, pero después su coste para el sistema será la décima parte", apunta.

Más equipos hospitalarios

España también ha vuelto a batir el récord en cuanto al número de equipos hospitalarios que extraen órganos y/o realizan trasplantes.
En total, han participado profesionales de 42 hospitales, de ellos 40 centros españoles (Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, La Rioja, Madrid, Murcia y País Vasco) y dos de Portugal. Muchos de estos centros registraron más de una donación y/o trasplante durante esas 72 horas.
El récord anterior de actividad de la ONT, relativo a 24 horas, se estableció el 29 marzo de 2009, al coordinar 13 donaciones que permitieron efectuar 32 trasplantes. En aquella ocasión, participaron equipos de 23 hospitales en ocho Comunidades Autónomas, pero no se vio involucrado ningún hospital extranjero.

Trabajo en equipo

La intensa actividad de donación y trasplante que se registró en España durante los días 23, 24 y 25 de noviembre ha movilizado a cerca de 1.000 personas que han trabajado de forma totalmente coordinada.
La ONT ha contado para esta labor con la colaboración de diferentes organismos públicos y privados, entre ellos 10 aeropuertos (siete civiles, dos militares y uno internacional), así como los servicios de emergencias y de protección civil de las Comunidades Autónomas implicadas. Para el traslado de los órganos se necesitaron también 12 vuelos, en los que colaboraron diversas compañías.
En seis ocasiones, la ONT solicitó asimismo la colaboración del Estado Mayor del Aire, que como siempre facilitó la tarea al equipo de guardia de la Organización Nacional de Trasplantes.
La intensa actividad desarrollada por la ONT en sólo 72 horas ha vuelto a demostrar la implicación y la solidaridad de toda la sociedad española en materia de donación y trasplantes.
El Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad recuerda que la generosidad de los ciudadanos, junto con la labor de los coordinadores hospitalarios de trasplantes ha situado a España como líder mundial de trasplantes.

lunes, 16 de mayo de 2011

ESPAÑA , DEL GRIS AL VERDE. Artículo de Miguel Aguado en QUO



Recientemente colaboré con la estupenda revista de divulgación científica en su edición española QUO. Con anterioridad vengo colaborando con la iniciativa QUO CONFERENCIAS.

Desde QUO se plantearon que el número correspondiente al mes de mayo actual estuviese dedicado a la ecología. Querían ver que tal funcionaba y me pidieron mi colaboración. Me pareció una idea estupenda y una oportunidad de poder divulgar  sobre un asunto que cada vez me parece más importante: frente a los mensajes catastróficos y negativos de algunos sobre cualquier tema y muy especialmente sobre la ciencia, la investigación y la capacidad en España de nuestra gente, empresas, instituciones hay otra realidad. Tenemos grandes empresas que están haciendo cosas muy innovadoras, grandes científicos, grandes avances que son referente en el mundo. Quería hablar en positivo de nuestro país. 

Te invito a ver como quedó la revista (comprándola en el mercado si puedes o leyendo en cualquier biblioteca pública). Te adjunto el texto de mi columna, aunque luego en la revista salió un poco más resumido.



España, del gris al verde

Los españoles tenemos poco “amor propio” y valoramos más lo de fuera. En innovación ambiental no faltamos a la regla.  Pero hay otra realidad. El resto de Europa nos valoran más como un país moderno, innovador y avanzado que nosotros mismos según los últimos barómetros europeos.
Dos ejemplos poco “puestos en valor”:

El desastre del Prestige en 2002 nos puso a todos, entre otras cosas, ante una evidencia: la fragilidad de los ecosistemas y el daño causado por la codicia humana. Pero también otras cosas, el gran ejemplo de la magnífica actuación solidaria sin precedentes de los miles de voluntarios para salvar la costa, cies y recuperar el entorno. Otra fue la capacidad de las empresas, administraciones, investigadores y universidades para recuperar los daños, restaurar lugares como las Islas Cíes, recuperar la industria y un largo etcétera. Se innovó en técnicas, equipos y procedimientos. Pero no lo pusimos en valor. En estos días hemos conocido como el Gobierno de Obama lanza el mayor estudio realizado hasta el momento sobre los efectos del crudo en la salud de los operarios en su catástrofe del vertido de BP, y utiliza como referente el trabajo científico hecho en España con los marineros que recogieron el chapapote y que se ha convertido en una pauta que EEUU quiere seguir en sus propios estudios sobre el vertido de BP.
El otro sería lo realizado en la catástrofe de Aznalcollar en 1998 por un vertido de residuos tóxicos en el Parque nacional y natural de Doñana, en Andalucía. Seguro que recordamos las imágenes. Hoy la situación es totalmente la contraria. Se llevó a cabo un inmenso trabajo de coordinación logística, de colaboración científica para identificar sustancias y neutralizarlas, de restauración paisajística, de coordinación institucional y un largo etcétera. Nos encontramos ahora con un espacio recuperado, suelos descontaminados, innovadores sistemas de cultivo para eliminar cualquier resto, un bello entorno para pasear a pie o en bici, una industria local recuperada y sostenible, y sobre todo y muy especialmente la ubicación de SOLUCAR la mayor planta solar de concentración  de la empresa ABENGOA. Energía limpia, renovable y con tecnología sevillana. Los norteamericanos nos la descubren comprando una planta “llave en mano” similar de 250 Mw.
Desde fuera valoran nuestro modelo de energías renovables, de gestión de redes eléctricas, el modelo de alta velocidad ferroviaria y el de gestión del sistema sanitario y especialmente el de trasplantes. Nos valoran más que nosotros mismos.
Tenemos dos asignaturas pendientes: mayor confianza en nuestra capacidad y un buen modelo de transferencia de conocimientos de la universidad, la ciencia y las instituciones a la empresa; todo ello con un indicador aún bajo: el número de patentes. Aún tenemos recorrido. Vamos bien, porque somos buenos.

Miguel Aguado Arnáez
Divulgador especializado en sostenibilidad, colaborador de QUO Conferencias, socio de la consultora B LEAF y promotor del blog B SOSTENIBLE

jueves, 17 de febrero de 2011

Ni perezosos ni improductivos por Miguel Boyer


La solidez de la economía española es mayor de lo que pretenden los analistas superficiales, los catastrofistas natos y los especuladores que apuestan al desastre. Los tópicos de nuestro poco trabajo y baja productividad son erróneos

MIGUEL BOYER 17/02/2011. www.elpais.com

La gran recesión mundial, que no previeron ni la Comisión Europea, ni la OCDE -todavía a mediados de 2008 vaticinaba para España un crecimiento positivo del 1,1%, cuando la realidad resultó una caída de 3,7%-, fue afrontada por casi todos los países con estímulos de carácter keynesiano que amortiguaron sensiblemente el batacazo.
La caída del PIB en España fue la segunda menor después de Francia, pero se compensó, en negativo desgraciadamente, con una brutal caída del empleo, a causa, como en Irlanda, de los excesos cometidos en la construcción.
En el año 2010 los países menos lastrados por el desplome de la construcción y del empleo tuvieron unos rebotes considerables, como resultado de los estímulos del año anterior y de la primera mitad del año: Alemania creció un 3,6%, Estados Unidos un 2,7%, Francia un 1,6% e Italia un 1%.
España no tocó fondo en 2009, ya que el Gobierno comenzó el ajuste con un recorte del consumo público, en el último trimestre de 2008, reduciendo el PIB, a costa de retrasar el fondo de la crisis hasta el primer trimestre de 2010.
En el pasado año, España tuvo una caída mínima del PIB, del -0,1% interanual, aunque los más serios analistas habían augurado caídas del -0,7% (Funcas) y del -0,6% (BBVA). En términos interanuales, el cuarto trimestre de 2010 dio ya un crecimiento positivo del 0,6% pese a las medidas de ajuste.

Para el presente año se espera una desaceleración sensible de tres de los cuatro grandes países que modulan la economía mundial. Estados Unidos pasará de crecer un 2,7% a un 2,4%, Alemania del 3,6% al 2,3% y Japón del 3,8% al 1,5%. Todo ello porque de los estímulos keynesianos, positivos en 2009 y en la primera mitad de 2010, al faltar en 2011, darán lugar a una ralentización. En el caso de Alemania, esta se deberá a una caída de las demandas interna y externa, siendo esta última su mejor estímulo, puesto que sus exportaciones representan un 46% del PIB, frente al 26% de Francia, Italia y España.
La economía española acelerará su ritmo de crecimiento unas 9 décimas, al pasar de -0,1% anterior al entorno del 0,8%. Y, en 2012, según el promedio de las previsiones de la OCDE, el FMI y la Comisión Europea, alcanzará una tasa, ya aceptable, del 1,7%, entre el 1,9% de Francia y el 1,4 de Italia. En las previsiones del FMI -hechas en noviembre pasado- para el año 2013, España, con un crecimiento en torno al 2%, estaría en la zona más alta de los ritmos del PIB, y recuperará -junto a Italia- el PIB de antes de la crisis. Quizá el próximo Gobierno no necesite dos años para "sacarnos" de la crisis como se ha dicho, sino solo uno. Sin embargo, hasta que se alcancen esas tasas próximas al 2%, es improbable que se produzca una creación neta de empleo, tanto por la lenta recuperación de la construcción, como por el crecimiento de la población activa. De los 2.700.000 trabajadores que llegaron a encontrar ocupación en el "ladrillo" y la construcción civil, un número cercano a 700.000 no volverán a encontrar puestos de trabajo en España en los años próximos. Ello mantendrá, por largo tiempo, un alto nivel de paro estructural.
La reforma laboral, en su vertiente del nuevo contrato de fomento del empleo, está dirigida a que los contratos que se generen sean estables en vez de temporales. Pero no puede sustituir al impulso de la demanda en la creación de empleo. Los detractores de la reforma intentan denigrarla "porque no crea empleo", pero esa no es su función. Sin embargo, se está iniciando lo que esperábamos de ella: los contratos indefinidos aumentaron entre agosto y diciembre y el porcentaje de los de fomento del empleo también.
La otra vertiente de la reforma -en discusión entre los sindicatos y la CEOE- es la referente a la adaptación de las negociaciones salariales a las situaciones de las empresas, relajando la rigidez inadecuada de los convenios de rama, provinciales, etcétera. Esta parte de la reforma es vital para crear empleo y, si llega a buen puerto, será un éxito enormemente útil.

Un elemento fundamental para crear empleo ha salido a la palestra en los últimos días, toscamente, por boca de la canciller Merkel. La clave no es la relación entre los salarios y la inflación, sino la relación entre la productividad por trabajador y el salario real, esto es, el salario dividido por el deflactor del PIB. La teoría económica y una amplia experiencia de la economía española demuestran que cuando la productividad es superior al salario real crece el empleo, y si es inferior, el empleo se estanca o decrece.
Aunque son grandes las dificultades económicas que estamos soportando, por el desplome de la construcción, su repercusión financiera y la caída del empleo, mi perspectiva es optimista. La solidez de la economía española es mucho mayor de la que presentan los analistas superficiales, los catastrofistas natos y especuladores que apuestan al desastre. Es inaudito que un premio Nobel como Robert Lucas -cabeza de la escuela antikeynesiana de Estados Unidos-, visite Madrid y, en una entrevista, afirme que España tiene un PIB per cápita un 20% menor que la media de la Unión Europea, y que los españoles trabajamos pocas horas. Solo con tomarse la molestia de echar un vistazo al Statistical Annex del Eurostat o las series temporales del Conference Board, se habría enterado de que el PIB per cápita español está por encima no solo de la media de la Unión Europea, sino incluso del de Italia. Respecto a lo segundo, un ocupado español trabaja un promedio de 1.654 horas al año, prácticamente igual al promedio americano, y más que Francia (1.554), Reino Unido (1.647) y Alemania (1.390).
Las ideas preconcebidas de los extranjeros que nos colgaron la denigrante sigla de "PIGS" y la tendencia castiza al pesimismo y a la autoflagelación, dan por supuesto que el Gobierno español no ha hecho los deberes y, además, que los ciudadanos somos poco productivos. Pero la realidad fue que tuvimos superávit de las cuentas públicas antes de la crisis, cuando la media de la eurozona estaba en negativo. Entramos en la crisis con la menor deuda pública (53%), frente al 73% de Alemania, el 78% de Francia y el 116% de Italia. Gracias a esa menor deuda, a pesar de la injusta subida de las primas de riesgo, el coste que pagamos en 2010 fue solo el 2% del PIB, frente al 2,4% de Alemania, el 2,6% de Francia y el 4,6% de Italia.
El tópico de la baja productividad de los trabajadores españoles es una generalización errónea del estancamiento que esta tuvo en el periodo entre 1996 y 2002, dominado por la inmigración masiva y la ocupación en el inmobiliario. Pero el crecimiento del PIB por ocupado español fue más rápido que el de Alemania y el de Italia entre 1982-1993 y, de nuevo, entre 2004 y 2009. Y, en 2009, la productividad por ocupado española, estaba entre el de Alemania y el de Italia. En 2010, la productividad por asalariado fue del 2,4% en el conjunto de la economía y del 6,6% en la industria.
Si no fuera así, habría sido imposible el notable crecimiento de nuestras exportaciones, que fue en promedio del 5,4% entre 19981-1990 (igual que el de Alemania), del 10% en 1991-2000 (Alemania 6,4), y del 2,5% en 2001-2010, inferior al de Alemania (5,2%), pero superior a la media de la Eurozona (2,2%).
Es cierto que el hundimiento de la construcción es una losa que nos hace lento y penoso el camino, pero cuando en 2013 se recupere el nivel del PIB de 2008, comenzará un impulso nuevo y más sano, que demostrará que el dinamismo de la economía española no descansaba tanto como se creía en el ladrillo, sino en los servicios y la industria.
Miguel Boyer fue ministro de Economía y Hacienda entre 1982 y 1985.