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miércoles, 13 de julio de 2016

El primer edificio residencial de Europa que recibe el sello LEED Platinum lo ha construido una cooperativa española y SON NUESTROS VECINOS en Tres Cantos


Una promoción inmobiliaria (cooperativa) sin "florentinos", un banco sin usura, una formidable instalación geotérmica sin subvenciones. Así comenzaba el reportaje "Geotermia sin", que publicamos (en papel) en la edición de marzo del año 2013. ¿Motivo de la publicación de aquella historia? Una cooperativa de jóvenes de Tres Cantos (Madrid) había decidido embarcarse en la construcción de 80 viviendas y había optado por un sistema geotérmico para climatizarlas. Pues bien, el prestigioso United States Green Building Council Institute acaba de distinguir esa promoción inmobiliaria con su máxima calificación energética y medioambiental, LEED Platinum, un sello de alcance mundial.

"Es la primera vez que en España y en Europa se concede el LEED Platinum a un edificio de viviendas, que, a mayor abundamiento, lejos de ser la sede de una potente multinacional, es una modesta cooperativa autogestionada; lo que significa que la construcción sostenible es posible, tal y como dijisteis vosotros en el primer artículo que nos publicasteis hace tres años: Geotermia sin... Lo que entonces era un proyecto hoy es una realidad exitosa". Son las palabras, de recuerdo y amables, que nos envió hace unos días Antonio Martínez Ovejero, secretario de la junta rectora de una cooperativa que ha hecho posible lo posible: levantar "un edificio sostenible de 80 viviendas en Tres Cantos (Madrid), basado en un sistema exclusivo de suministro de calefacción, refrigeración y ACS, obtenido por geotermia de baja temperatura".

Antonio nos envió esas líneas, por correo electrónico, hace unos días, para contarnos que, a lo largo del último año, "nos hemos presentado a un par de concursos de edificios residenciales de construcción sostenible y hemos conseguido tanto el premio de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid, como el de la Comunidad de Madrid (Consejería de Economía, Empleo y Hacienda), pero lo más importante -nos contaba el veterano cooperativista- es que hemos obtenido la calificación LEED Platinum, que es la máxima que el sistema norteamericano, en la práctica internacional LEED, concede a un edificio sostenible". Sí, construir en España, en mitad de la peor crisis económica del último medio siglo, sin subvenciones de ninguna clase, en Modo Cooperativa y en clave sostenible... es posible. Y lo es... sin ser multimillonario.

Arroyo Bodonal se define hoy como "una cooperativa constituida hace trece años con objeto de promover viviendas sostenibles para jóvenes, en la Avenida de Madrid, 19, de Tres Cantos, en régimen de autogestión, a precio asequible". Entre 2.200 y 2.300 euros el metro cuadrado, "algo similar a lo que vale esa misma vivienda en Tres Cantos, pero sin geotermia", nos contaba hace años el secretario de la Junta Rectora de la cooperativa, Ovejero, que venía a decirnos que lo bien hecho no cuesta más (al menos, si es ejecutado en Modo Cooperativa). El edificio -nos cuenta hoy Antonio- se terminó hace aproximadamente un año y los cooperativistas han ido ocupando sus viviendas: "a lo largo de estos meses -explica-, las instalaciones han funcionado con notable éxito, incluso por encima de las previsiones programadas".

La prueba del algodón... el verano pasado

"El verano pasado -explica Martínez Ovejero-, con la ola de calor más dura de los últimos 30 años, el sistema de geotermia, en exclusiva, hizo frente a la refrigeración por suelo radiante obteniendo un resultado de confort excelente, ya que el edificio carece de gas o aparatos de aire acondicionado". En la cooperativa calculan que el ahorro producido por el sistema geotérmico (que proporciona calefacción, aire acondicionado y agua caliente sanitaria, ACS) supera los 100.000 euros al año, un ahorro que oscilaría entre el 75,64% si nos atenemos a los criterios establecidos por el Código Técnico de la Edificación, y el 48%, si el criterio es el del Leadership in Energy & Environmental Design del United States Green Building Council, que es el organismo que acaba de distinguir a Arroyo Bodonal con su sello más Top: el sello Platinum.

De acuerdo que ahorra... pero, ¿y el confort?

La cooperativa Arroyo Bodonal ha hecho ya un primer balance económico: "el gasto de electricidad medio por vivienda en calefacción, climatización y agua caliente sanitaria, entre mayo y diciembre de 2015 fue de 37,02 euros al mes". Este ratio -explican- ha sido calculado exclusivamente a partir del importe real de la facturación de energía eléctrica que ha alimentado al sistema geotérmico, en estos ocho meses: "están excluidos los ahorros producidos en el suministro eléctrico de la iluminación LED exterior e interior". Los ahorros irán evolucionando y dependiendo del precio de la electricidad. Eso sí -cuentan-: "es importante señalar que el sistema de climatización-refrigeración el verano pasado ha hecho frente, en solitario, a la ola de calor más fuerte (40-42ºC) de los últimos 30 años, manteniendo una temperatura media en las viviendas, en torno a los 22-23ºC)".


Único en Europa

Así las cosas, Arroyo Bodonal -viviendas de clase A, la calificación energética Top de España- se ha hecho merecedor además del prestigioso sello LEED Platinum, convirtiéndose en el primer edificio residencial de Europa que obtiene esa distinción, que da el Consejo de la Edificación Verde de los Estados Unidos (US Green Building Council). En fin, una cooperativa sin -sin "florentinos", sin usura (financió la operación Triodos), sin subvenciones (las tramitaron, pero nunca llegaron)- que ha logrado el mayor reconocimiento mundial que cabe obtener en materia de edificación sostenible. Ni en España ni en Europa hay un solo edificio residencial que lo haya conseguido. En España, aparte de Arroyo Bodonal, hay edificios que también han logrado el sello LEED Platinum, pero son institucionales o sedes corporativas de multinacionales, como Starbuks, Repsol o Inditex.

Reproducimos a continuación el dossier técnico facilitado por la Cooperativa Autogestionada Arroyo Bodonal

Ochenta viviendas sostenibles (71 libres y 9 Viviendas con Protección Pública Básica). Calificación LEED Platinum, la máxima de las cuatro que otorga el United States Green Building Council Institute (normal, plata, oro y platino). Según el dossier, la experiencia de construcción sostenible de Arroyo Bodonal SCM demuestra "que un nuevo tipo de construcción es posible, en línea con las Directivas de edificios de consumo de energía casi nulo promulgadas por la Unión Europea". El Proyecto y la Dirección Facultativa de la obra han sido realizados y ejecutada por el arquitecto Carlos Nieto Gómez (ACRE Arquitectura). La operación ha sido financiada por Triodos Bank. "Todo ello -insisten desde Arroyo Bodonal-, a pesar de no haber recibido un solo euro en concepto de ayuda económica por ninguna de las administraciones y entidades públicas potencialmente concernidas".

La construcción y el diseño de las 80 viviendas de Arroyo Bodonal tienen como referencia los «Edificios de consumo de energía casi nulo», contemplados en las Directivas de la UE: 2010/31 y 2012/27. Sus directrices y recomendaciones de ahorro, eficiencia energética y sostenibilidad han sido desarrolladas, en una u otra forma, en este proyecto: 
• La ubicación física y orientación del edificio y la urbanización es S-SE; todas las viviendas dan, al menos a dos fachadas; 
• envolvente (fachada ventilada, doble aislamiento y cristalería del alta eficiencia energética); 
• utilización exclusiva de la geotermia de baja entalpía para calefacción, climatización y ACS:

Captación geotérmica
47 pozos, a 137 metros de profundidad media; 6.500 metros lineales de perforación; con tubo PEX. 430 kilovatios de potencia geotérmica instalados; ocho bombas de calor funcionando en cascada (8), cinco de ellas generando frío-calor (5), exclusivamente para climatización; las otras tres se usan para producir agua caliente sanitaria (3), aunque pueden utilizarse también para climatización. Suelo radiante para calefacción y climatización, con tubo PEX. El suelo de las viviendas (50% mármol, 50% tarima de fibra de bambú); la tarima de bambú combina su alta resistencia al deterioro por uso con la más elevada conductividad térmica proporcionada por una tarima vegetal; que además es altamente renovable, desde la perspectiva de su reposición medioambiental.

Más sobre la dimensión energética
Arroyo Bodonal ha dispuesto sistemas de control de la temperatura en cada una de las dependencias de la vivienda; sistemas de ventilación mecánica automatizada en cada vivienda con recuperación de calor e incremento de la calidad del aire; sistemas de iluminación comunitaria LED (light emitting diode, diodos emisores de luz) en garajes, escaleras y dependencias exteriores; las viviendas se entregaron con cocinas amuebladas dotadas de electrodomésticos de alta eficiencia energética (A++, como mínimo); las lavadoras y los lavavajillas son bitérmicos; el agua caliente se suministra a través de la geotermia; los ascensores son de recuperación cinética; se ha dispuesto asimismo una preinstalación y reserva de espacio para equipamientos de recarga de las baterías para coches eléctricos en los garajes.

Agua
Arroyo Bodonal ha sido dotado de jardines con plantas de muy bajo consumo hídrico (tomillo, romero, retama, lavanda, jaras, adelfas, durillo, etcétera). Asimismo, se ha dispuesto un sistema de recogida y reutilización de aguas de lluvia para riego mediante aljibe, y una instalación de depuración de aguas grises procedentes de lavabos, bañeras y duchas para su reutilización en las cisternas de los inodoros y la limpieza de los garajes.

Calificación energética y disminución de emisiones de CO2 respecto a un edificio convencional
El edificio tiene la Calificación Energética A. Dado que las características del edificio convencional con el que se compara son distintas en España que en Estados Unidos, los ratios de ahorro son también distintos. Según el Código Técnico de la Edificación/Calener (España), el ahorro energético sería del 75,64 %, (531.371 kilovatios hora anuales); disminución de emisiones de CO2: 73,20%, (121.485,7 kilogramos anuales). Según LEED, el ahorro energético sería del 48 %. El ahorro producido por el sistema de climatización-calefacción y ACS está comprendido entre 111.996,45 y 101.571,60 euros/año. El gasto de electricidad medio por vivienda en calefacción, climatización y ACS, entre mayo y diciembre de 2015: 37,02 euros/mes. Este ratio -explican desde la cooperativa- ha sido calculado exclusivamente en base al importe real de la facturación de energía eléctrica que ha alimentado al sistema geotérmico, en estos ocho meses. La demanda de cálculo del edificio en el escenario más desfavorable: 24 vatios por metro cuadrado.

sábado, 21 de mayo de 2016

Bristol, Kolkata y Malmö: las nuevas capitales ya no compiten en tamaño

foto ciudad sostenible ok

El mundo está cada vez más conectado y las grandes capitales compiten por atraer el mejor talento, sin importar la nacionalidad, la profesión o el idioma. En este escenario, las llamadas ciudades secundarias –los principales núcleos de población regionales- encuentran cada día más dificultades para retener a sus residentes y captar el interés de los foráneos. La visión a largo plazo que una ciudad tiene de sí misma resulta imprescindible para que estos núcleos se conviertan en una opción real de aquellos que están dispuestos a emprender, trabajar o, simplemente, establecerse en un lugar para formar una familia.
La ciudad británica de Bristol, que en 2015 fue nombrada European Green Capital, es un buen ejemplo de cómo ha sabido hacer competencia a los encantos, posibilidades y oportunidades que ofrece una capital como Londres. Desde el año 2000, el ayuntamiento de esta ciudad encuesta a más de 29.000 hogares cada año para medir la sostenibilidad de la ciudad y, de paso, evidenciar los cambios que ha ido experimentando hasta lograr este reconocimiento que concede la Comisión Europea.
“Nuestro éxito a la hora de atraer financiación, talento y puestos de trabajo con el programa Bristol Is Open se logra juntando a la gente adecuada con la tecnología adecuada y en el momento adecuado”, señala el alcalde de la ciudad, George Ferguson, en una entrevista concedida a The future of cities: creating a vision, de KPMG. Ferguson reconoce que una ciudad no es tan diferente a una empresa: “Las compañías tienen que mantener contentos a sus accionistas. Los accionistas de Bristol son nuestros ciudadanos y ellos también esperan que la ciudad les pague dividendos”.
Bristol ha conseguido colgarse la medalla de ciudad sostenible, algo por lo que cada vez más núcleos aspiran para presentarse ante el mundo como una alternativa real a las megalópolis. Pero el concepto de sostenibilidad ha cambiado: si en la década de los 90 se hablaba de reducir los niveles de contaminación, ahora la referencia va mucho más allá.
El informe citado defiende que una ciudad también debe ser sostenible desde el punto de vista financiero, logrando evitar que las necesidades a corto plazo impidan llevar a cabo las inversiones sociales a largo plazo. También ha de serlo desde el punto vista social –reduciendo la violencia y logrando una mayor inclusión-, medioambiental –aumentando su capacidad productiva de la tierra que ocupa y los deshechos que genera- e incluso psicológica, esto es, generando sentido de pertenecía en quienes la habitan.
La ciudad india de Kolkata también es un ejemplo de esfuerzo por alcanzar una mayor sostenibilidad. Entre los años 2013 y 2014 puso en marcha un plan de modernización de sus infraestructuras para aliviar la pobreza y maximizar la eficiencia de los servicios. Al contrario de lo que pudiera pensarse, la primera medida fue reducir la burocracia de la ciudad para gestiones como el pago de salarios o expedición de certificados. Estas iniciativas no solo hicieron que la gestión de la ciudad fuera más eficiente, sino que reforzara su imagen pública.
Malmö, en Suecia, es otro caso de estudio en este informe sobre la sostenibilidad de las ciudades. La que hace décadas fue una ciudad eminentemente industrial abocada a una reconversión forzosa hoy se ha convertido en un polo de atracción de jóvenes emprendedores y en un modelo de ciudad ecológica.
Según José Luis Blasco, socio responsable de Gobierno, Riesgo y Cumplimiento de KPMG en España, “en el siglo del gran boom demográfico, nos convertiremos en más urbanitas que nunca. Las ciudades competirán por ofrecer prosperidad, y gestionar el crecimiento será el reto. Aquellas que consigan modelos de crecimiento más inteligentes, inclusivos y limpios, ganaran la partida”.
La pugna por convertirse en una opción de preferencia frente al catálogo de servicios que puede ofrecer una gran capital mundial ha llevado a estas urbes a medir su nivel de sostenibilidad de diferentes maneras. Hoy en día existen distintas formas de cuantificarlo, pero no de una forma estandarizada que permita establecer un ranking en base a criterios determinados.
“Medir el bienestar en unidades de PIB se está demostrando erróneo. Nos encontramos en el proceso de crear nuevas métricas que incorporan la creación de capitales antes no medidos, pero no por ello igualmente importantes o más para una ciudad. Capitales como el entorno natural, el desarrollo tecnológico o la convivencia humana forman parte de estas nuevas formas de medición. Las llamamos ahora nuevas pero en realidad nunca han dejado de ser las palancas de la prosperidad de nuestra sociedad”, concluye Blasco.
publicado en valores digitales

miércoles, 30 de marzo de 2016

Los Techos Verdes reducen la factura.

Techos verdes



Los techos verdes y el medio ambiente.

Los techos verdes
Los techos verdes han dejado de ser una decoración bonita para convertirse en una técnica perfecta para contribuir al cuidado del medio ambiente.
Techos verdes feroe
Absorben CO2 y acumulan carbono.

Limpian el aire de partículas contaminantes.
Acumulan agua y contribuyen al equilibrio ecológico.
Evitan el efecto de isla de calor de las ciudades.
Actúan como aislante en las viviendas reduciendo el consumo de energía en calefacción y aire acondicionado.
Son un buen aislante contra el ruido.tranasparente
Existen dos tipos: Intensivos y extensivos.
Madera 5
Los extensivos son de poco grosor, entre 2 y 20 centímetros.

No suelen ser transitables.
Precisan poco mantenimiento y escaso riego.
Necesita de una estructura mucho menor que los techos verdes intensivos.
La vegetación está compuesta por césped principalmente.
Su uso es ecológico y decorativo.tranasparente
Edificio 3
Los intensivos están compuestos por césped, arbustos e incluso árboles en algunos casos.

El grueso de la estructura que lo soporta tiene que estar pensada para el peso adicional.
El grueso supera los 20 centímetros.
Están pensado para ser transitables.
Requieren de sistemas de riego y mantenimiento.
Su uso es el mismo que un jardín normal.tranasparente
El  techo verde necesita un estudio del forjado para verificar que puede aguantar el peso de las plantas, el sustrato y el agua que pudiera almacenar.
La preparación de la zona lleva las siguientes capas básicas, de abajo a arriba:
  • Lamina impermeable para evitar el paso del agua al forjado. Se puede utilizar tela asfáltica.
  • Drenaje para que circule el agua sobrante. Se utiliza canto rodado o lamina de drenaje HDPE.
  • Manta para evitar que las raíces y el sustrato pasen a la zona de drenaje y la obstruyan pero a la vez que pueda atravesarla el agua. Se utiliza geotextil o manta textil antiraices.
  • Sobre estas capas se deposita el sustrato.
  • Se distribuye las plantas y los decorados para formar nuestro jardín.


    grafico techo verde
tranasparente
Los techos verdes pueden ofrecer una decoración agradable para un edificio, pero las ventajas ecológicas que tiene lo convierten en una técnica constructiva complementaria para conseguir la casa pasiva.

Edificio 1
Techo verde Intensivo
Earth_sheltered
Techo verde Extensivo
Intensivo
Techo verde Intensivo
Techo verde en madera
Techo verde Extensivo
Publicado por   en  Casas Alameda

martes, 16 de febrero de 2016

CE analiza la calidad de vida en ciudades españolas y europeas




















  • Las ciudades españolas que han sido objeto del estudio son Madrid, Barcelona, Oviedo y Málaga
  • Oviedo y Málaga, entre las ciudades mejor situadas en el "ránking" de ciudades Europeas.
La Comisión Europea ha publicado esta semana los resultados de un estudio Eurobarómetro, sobre la «percepción de la calidad de vida en las ciudades europeas», realizado en 79 ciudades europeas y que se centra en la calidad de las infraestructuras y los servicios, las oportunidades de empleo, la situación de la vivienda, la integración de los extranjeros, sensación de seguridad, contaminación, espacios verdes y de limpieza.
En el estudio, Oviedo y Málaga han destacado por situarse entre los primeros puestos de varios de los aspectos analizados como satisfacción con residir en la localidad, con la relación calidad-precio de la vivienda o con los espacios públicos.
La ciudad andaluza resalta porque el 97% de sus ciudadanos afirman estar satisfechos con vivir en la misma, compartiendo así con otras poblaciones europeas un cuarto puesto en el ranking. Además, según el 62% de sus habitantes, en Málaga es sencillo encontrar una buena vivienda a un precio razonable, lo que supone la tercera posición por detrás de Oulu (Finlandia) y Braga (Portugal). También la integración de los extranjeros parece convencer a los malagueños, puesto que el 88% aseguran que su presencia es positiva para la ciudad, y un 71% opina que están bien integrados, alcanzando el octavo y el séptimo puesto respectivamente.
Oviedo se corona como la ciudad que a más ciudadanos satisface por su limpieza, el 95%, compartiendo su galardón con Luxemburgo. Además, también se encuentra entre los cinco primeros puestos en los aspectos de satisfacción con los espacios públicos, seguridad ciudadana, confianza en el conciudadano y relación calidad-precio de la vivienda.
Respecto a la satisfacción con vivir en la ciudad, destacan Oslo (Noruega), Zúrich (Suiza), Aalborg (Dinamarca), Vilna (Lituania) y Belfast (Reino Unido). El cuarto puesto, compartido con varias ciudades europeas, es para Málaga, en la cual el 97% se declaran contentos de residir en la urbe andaluza. En Madrid esta cifra es del 87% y en Barcelona del 94%.
Las ciudades españolas que han sido objeto del estudio son Madrid, Barcelona, Oviedo y Málaga.
la Comisión Europea publica estos estudios con la finalidad de promover políticas urbanas que capaces de dar una respuesta global a los desafíos sociales, económicos y medioambientales. La política de cohesión de la UE desempaña un papel clave a la hora de hacer frente a estos retos; la mitad de la dotación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional 2014-2020 se invertirá en zonas urbanas, con 15 millones de euros directamente gestionados por las autoridades municipales para las inversiones en desarrollo urbano sostenible.
El estudio se llevó a cabo a petición de la Dirección General de la Política Regional y Urbana de la Comisión Europea, con el objetivo de obtener una instantánea de las opiniones de la población sobre una seria de cuestiones urbanas. Las investigaciones anteriores se llevaron a cabo en 2012, 2009, 2006 y 2004.

Estudio completo: (en inglés)

miércoles, 3 de febrero de 2016

Pinturas que se ‘comen’ la contaminación

Vista de la capa de contaminación aérea de Madrid. / EFE


Varios ayuntamientos españoles prueban estos materiales sometidos a una reacción química que ayuda a eliminar los gases tóxicos de las ciudades.


La polución que producen los coches provocan la muerte de 7 millones de personas cada año, según la Organización Mundial de la Salud. Ante esta situación, considerada alarmante para este organismo, los ayuntamientos buscan y prueban soluciones para reducir el aire tóxico de las ciudades.

A las medidas de reducción del tráfico, se une el uso de pinturas, pavimentos y mobiliario urbano en los que se ha aplicado dióxido de titanio, un compuesto químico que, en contacto con el oxígeno y la luz solar de la atmósfera, neutraliza considerablemente los gases contaminantes. A este proceso se le conoce como “fotocatálisis”.
El CSIC, a la cabeza en la investigación de estos materiales

El Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), dependiente del CSIC, investiga desde hace 26 años el efecto de la radiación del sol en los contaminantes del agua y el aire. El responsable de la Unidad de Análisis y Tratamientos fotocatalíticos de la contaminación en aire, Beningno Sánchez, asegura a la Cadena SER que “el objetivo es conseguir pinturas o cementos con tratamiento fotocatalítico cada vez más efectivo y duradero”. Esta unidad estudia el grado de erosión que sufren estos pavimentos y aceras cuando pasan muchos vehículos diariamente.

Beningno Sánchez opina que el asfalto fotocatalítico es más efectivo en el interior de los aparcamientos porque en la calzada-asegura- tiene más desgaste por el rozamiento de las ruedas de los vehículos y la lluvia”. "Los ayuntamientos nos solicitan que analicemos los diferentes materiales que van saliendo al mercado para futuras decisiones en la infraestructura de la ciudad”, asegura este investigador.

Pinturas ‘fotocatalíticas’ para las fachadas de los edificios

Las fachadas sometidas a este tratamiento pueden ser muy efectivas para absorber la contaminación. Según el CIEMAT, una fachada orientada al sur y sometida a muchas horas de luz solar, puede tener una eficiencia del 40% en la eliminación de gases tóxicos”.

En España, ya hay ejemplos de estos tratamientos en el espacio público. La empresa Activa, ya ha instalado este tipo de pavimentos en varias zonas de la Avenida Diagonal de Barcelona, algunas calles del distrito de Villaverde, en Madrid, y participa en un proyecto piloto en Alcobendas (Madrid) junto al CIEMAT.

La Unidad que dirige Benigno Sánchez, participa en un proyecto europeo denominado LIFE MINO x STREET, dirigido a diseñar ciudades más eficientes.

En el caso del proyecto que se está desarrollando en la localidad madrileña de Alcobendas, los investigadores de este centro público llevan un año probando la resistencia de varias calles sometidas al proceso de fotocatálisis. "Inicialmente, funcionan bien -asegura Benigno Sánchez- pero sólo llevamos un año con el proyecto. La duda es qué ocurrirá dentro de más años”.

La respuesta a todo ello está en fase de discusión por este organismo que alerta también sobre la contaminación en los espacios interioresde la ciudad. “Ponemos mucho énfasis en la polución que existe en la calle pero no nos percatamos del aire que entra en los espacios de trabajo o en nuestra casa que tiene también muchos elementos contaminantes”, concluye este experto.


Publicado por NIEVES GOICOECHEA en CADENA SER

sábado, 16 de enero de 2016

Sostenibles, eficientes y amables: así serán las ciudades del futuro gracias a Internet


Si hacemos caso a lo que nos ha mostrado la ciencia ficción en el cine, la imagen de las ciudades que nos esperan en el futuro no es muy halagüeña. La galería de escenarios oscila entre lugares oscuros y claustrofóbicos donde todo adquiere el tono de una pesadilla (“Brazil” de Terry Gillian); urbes superpobladas con vehículos voladores (“El quinto elemento” de Luc Besson); calles atestadas bajo una lluvia pertinaz (“Blade Runner” de Ridley Scott) o paisajes gélidos y deshumanizados que invitan a la melancolía (“Alphaville” de Jean Luc Godard). Estas terribles predicciones, sin embargo, no tienen porqué materializarse. Las ciudades del futuro estarán, casi con total seguridad, superpobladas, pero gracias a la tecnología es posible conseguir que millones de seres humanos compartan de forma armónica un mismo espacio. Y que, además, lo hagan de forma sostenible e inteligente.
Ese es el objetivo de Charles Sheridan, director del Internet of Things Research Lab en Intel Europa, quien asegura que los cambios llegarán antes incluso de lo que suponemos porque se dan las condiciones “para una tormenta perfecta”. Estas condiciones a las que se refiere es la evolución del denominado “Internet de las cosas” (un concepto que hace referencia a la conexión de objetos cotidianos a la Red), el crecimiento exponencial que sufrirán los ‘wearable’ en los próximos años con su consiguiente bajada de precios y la capacidad de manejar e interpretar grandes cantidades de datos.
Sheridan sabe de lo que habla, puesto que también es Sponsor Manager del Intel Collaborative Research Institute, un proyecto interdisciplinario que combina métodos de distintas ciencias como la computación, las ciencias sociales, la arquitectura y el diseño para hacer de las ciudades espacios destinados al bienestar de sus habitantes. A través de este instituto ya se están desarrollando proyectos en ciudades como Barcelona, Dublín o Londres destinados a medir la calidad del aire, saber las condiciones del tráfico o conseguir que los edificios trabajen en conjunto para distribuir el consumo energético. Son los primeros pasos para transformar los espacios urbanos en lugares sostenibles, eficientes y, sobre todo, amables.

 
Charles Sheridan
Director del Internet of Things Research Lab, Intel Europe. 
Publicado en ONE

jueves, 26 de noviembre de 2015

Las medidas fiscales sobre rehabilitación energética supondrían un ahorro de 72 millones de euros



Alberto Monreal y Jordi Esteve, socio y director de PwC, respectivamente, fueron los encargados de exponer las conclusiones del Estudio de las medidas fiscales asociadas a la rehabilitación energética. El objetivo de su informe era estimar el impacto económico y fiscal de las medidas tributarias propuestas por la Fundación La Casa que Ahorra.
Entre estas medidas se encuentran: Deducción del 15% por inversión en vivienda habitual calificada con “A”; deducción del 15% por obras e instalaciones de adecuación en vivienda habitual que mejoren en la escala de calificación energética; deducción del 10% por alquiler de vivienda habitual para edificios energéticamente eficientes; tributación al 4% de las entregas de viviendas eficientes energéticamente, o aumentar la bonificación a las entidades dedicadas al arrendamiento de vivienda, en el caso del alquiler de viviendas energéticamente eficientes.
Estos ponentes destacaron que la aplicación de las medidas propuestas podrían aumentar en un año el PIB en 1.606,23 millones de euros; generar 37.092 empleos; un impacto fiscal de 508,7 millones de euros; un ahorro energético de 71,58 millones de euros; una reducción de las emisiones de 350.227 millones de toneladas; una dependencia exterior de energía que se reduciría en 27.494 Tep y lo aplicarían un total de 108.448 viviendas.
Estas medidas, explicaron los ponentes de PwC, tienden a potenciar la competitividad, la innovación, el crecimiento económico y la creación de empleo, en particular: incentivar tanto la adquisición de viviendas eficientes energéticamente, como su renovación y reparación; reducir la dependencia energética, disminuir el impacto ambiental y aumentar el ahorro para las familias; y potenciar, de manera eficaz, la lucha contra el fraude fiscal en este sector.
Además, este encuentro se completó con la intervención de Florencio Manteca, director del departamento de Energética Edificatoria del Cener y María Fernández Boneta, miembro también de ese departamento, puesto que la Fundación La Casa que Ahorra solicitó a este organismo un estudio sobre los costes asociados a la rehabilitación de viviendas.
Los ponentes destacaron que la inversión necesaria es un 150%-250% superior en el caso de una vivienda unifamiliar respecto a una vivienda en bloque. En concreto, en el caso de alcanzar una “B” a partir del caso base “E”, el conjunto de medidas específicas aplicadas a cada caso han resultado un 39,326 millones de euros para la vivienda unifamiliar frente a 12,399 millones de euros de media para la vivienda colectiva.
Otra de las conclusiones expuestas es que el escalado de costes no es lineal, sino que la pendiente aumenta a la hora de optar a mejores calificaciones (desde la C hasta la A), teniendo que realizar una mayor esfuerzo económico al tener que implementar una mayor número de medidas de mayor coste, incluyendo instalaciones de alta eficiencia. También hay que sumar las diferencias lógicas entre las distintas zonas climáticas, que inducen en la implantación de unos paquetes de medidas más o menos exigentes.
El presidente de la Fundación La Casa que Ahorra, Pedro Luis Fernández Cano, ha explicado que objetivo que han perseguido con este trabajo, realizado por Cener y PwC, ha sido la elaboración de un estudio de propuestas fiscales (IVA, IRPF, ITP e IBI) a plantear al Gobierno para la promoción de la edificación energéticamente eficiente, tanto en obra nueva, como en edificios existentes a través de la rehabilitación.
Y todo ello motivado por la falta de concienciación ciudadana en relación a la eficiencia energética, la inexistencia de medidas de fomento de eficiencia energética y el poco cumplimiento de la normativa. Pero además sensibilizar a todos los sectores sobre la eficiencia energética, informar sobre beneficios e incentivar acciones encaminadas a la rehabilitación. Sin olvidar plantear estas cuestiones a la Administración General del Estado, a las autonomías y entes locales, la implementación de determinadas medidas fiscales y promover empleo, dinamizar economía e incrementar confort.
Publicado en COMPROMISO EMPRESARIAL. 

martes, 24 de noviembre de 2015

Marcando el camino para los edificios de energía casi nula


Reducir el consumo del parque de edificios existente en Europa o minimizarlo considerablemente podría ser realidad a corto plazo si se tuvieran en cuenta las recomendaciones obtenidas en el proyecto Entranzce, financiado por el programa Intelligent Energy Europe de la Comisión Europea y en el que han participado diez países europeos, entre ellos España a través del Cener.

Los expertos participantes en el proyecto llegaron a estos resultados tras analizar el impacto potencial que tienen tanto las estrategias nacionales de cada país miembro como las que se adoptan de manera supranacional en este ámbito. Y ahora confían en que sus recomendaciones permitan establecer la hoja de ruta hacia los EECN (Edificios de Energía Casi Nula). 

De acuerdo con los resultados de los modelos de Entranze para la UE-28, si continuara el marco legislativo actual se podría obtener un ahorro de entre el 20% y 23% en el consumo de energía final en el año 2030 respecto a los resultados de 2008. En contraste, políticas más ambiciosas que las actuales, debatidas a lo largo del proyecto con los responsables políticos, podrían conllevar un ahorro de entre el 29 y el 31% del consumo de energía final. Sin embargo, esto todavía no representa el máximo alcanzable en términos de esfuerzo e innovación política. 

Casi el 50% de la energía final consumida para calefacción y agua caliente sanitaria en los países de la Unión Europea estaba cubierta por gas natural en el año 2008. Este estudio muestra que un conjunto de políticas ambicioso podría reducir el consumo de gas natural en 2030 entre un 36 y un 45%. Por lo tanto, la dependencia energética del gas natural del parque de edificios podría reducirse a la mitad en 2030 si se implementan las políticas recomendadas en el proyecto.

Los resultados muestran además que las actividades que se realizan actualmente para mejorar la rehabilitación de alta calidad que implica un ahorro energético sustancial, es imprescindible que vayan en aumento para poder tener un impacto duradero. 

CO2 bajo control

El proyecto también ha puesto de relieve que las actividades de rehabilitación y mejora en el sector de la edificación, así como la tendencia de eliminación del uso del petróleo y el carbón para la calefacción y la esperada descarbonización del sector eléctrico, conduce a una reducción en términos de emisiones para la cobertura de los servicios de calefacción, refrigeración e iluminación alrededor del 43-50% bajo las políticas actuales y en torno al 50-57% bajo el escenario más ambicioso, de 2008 a 2030. 

En Entranze ha trabajado un consorcio formado por 10 instituciones procedentes de 9 países europeos: Austria, Alemania, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Finlandia, Francia, Italia y España. El grupo de investigación económica de la Universidad de Viena ha sido el coordinador del proyecto, en el que han participado técnicos del departamento de Energética Edificatoria de Cener.

El proyecto ha tenido una duración de 30 meses y finalizó el pasado mes de septiembre.
Publicado en ENERGÍAS RENOVABLES

jueves, 19 de noviembre de 2015

Las megaciudades solo serán viables sin humos



vista nocturna de la ciudad de Tokio, Japón.



En 2050 el 66% de los habitantes de la Tierra vivirá en urbes, frente al 54% actual. Resultará esencial un transporte con emisiones cero.


La población urbana aumenta con rapidez en el mundo y en 2045 se prevé superar la barrera de los 6.000 millones. La mayor parte del crecimiento de las ciudades se concentrará en los países en desarrollo, especialmente en África, lo que obligará a los estados a afrontar grandes desafíos para desarrollar infraestructuras de vivienda, energía y transporte, y también los servicios más básicos, como educación y salud.

“La gestión de las áreas urbanas se ha convertido en uno de los retos más importantes del siglo XXI. El acierto o fracaso que tengamos al impulsar ciudades sostenibles será el factor más importante en el éxito de la agenda de desarrollo post 2015 de la ONU”, asegura John Wilmoth, Director de la División de Población de DESA de la ONU.

Si cruzamos estos datos con los que indican otros estudios sobre el crecimiento de las clases medias en los países en desarrollo, tendremos muchos de los ingredientes de la tormenta perfecta que acecha a la humanidad si no se toman medidas drásticas ya. Y es que según diferentes autores, más de 3.000 millones de personas accederán a la clase media de aquí a 2050. Incluso expertos como Homi Kharas, autor del informe para la OCDE The emerging middle class in developing countries (La emergente clase media en los países en desarrollo), elevan la cifra a casi 4.900, pero mucho antes, en 2030.

La incorporación al mercado de todos estos consumidores tensionará aún más la gestión de los recursos naturales y las materias primas, entre ellas el petróleo que cubre las necesidades de transporte actuales, tanto de personas como de productos. Además, gran parte de estos consumidores aspirarán también a disfrutar la libertad de movimiento personal que aporta el automóvil, lo que supondrá elevar la producción actual, unos 87 millones anuales de vehículos en 2013, por encima de 100 o 120 millones de automóviles antes de que acabe la próxima década.


Autovía urbana.

Otro dato clave del estudio de la ONU es que el número de megaciudades - más de 10 millones de habitantes - va a crecer de forma espectacular en el futuro. Si en 1990 solo había 10 urbes de este tipo y concentraban 153 millones de habitantes, en 2014 son ya 28 y reúnen a 453 millones. Y se distribuyen así: 16 en Asia, cuatro en Latinoamérica, tres en Europa y África, y dos en Norteamérica. De momento, Tokio se mantiene como la ciudad más poblada del planeta, con 38 millones de habitantes, seguida de Nueva Delhi con 25, Shanghai con 23, México DF, Sao Paulo y Bombay con 21, Osaka y Pekín con 20, y el área de Nueva York-Newark y El Cairo con 18,5.

Para 2030 las previsiones del mismo informe de Naciones Unidas anuncian que habrá ya 41 megaciudades. Pero mientras Tokio perderá algo de población (37 millones) y Nueva Delhi amenazará su liderato con 36 millones, Osaka y Nueva York-Newark, segunda y tercera urbes más grandes en 1990, habrán caído a los puestos 13º y 14º, respectivamente, ante el empuje de otras ciudades más dinámicas.

Otro dato interesante es que mientras las 18 megaciudades actuales concentran solo uno de cada ocho habitantes urbanos, la mitad de los 3.900 millones de urbanitas de hoy en día viven en ciudades relativamente pequeñas, de unos 500.000 habitantes, que sin embargo son en su mayoría las que crecen con mayor rapidez. Y se acabarán convirtiendo pronto en varios cientos de nuevas urbes de tamaño medio, entre uno y 10 millones de habitantes.

Con estas perspectivas, el futuro de todas las grandes ciudades en las que se concentrará la población mundial en las próximas décadas pasa inevitablemente por alcanzar las emisiones cero en el transporte. Y es que difícilmente podrán ser viables si todas sus flotas de vehículos destinadas a mover personas y mercancías siguen emitiendo gases contaminantes a la atmósfera. La situación límite de algunas megaurbes actuales, como México DF hace unos años -ha reducido ya sus emisiones- y ahora Pekín, y en mucha menor medida París, muestra con claridad las desagradables consecuencias para la calidad de vida de sus habitantes que supone la falta de previsión a la hora de controlar la contaminación atmosférica.


Singapur.

Uno de los pocos motivos que aportan algo de optimismo a esta situación límite es que la industria del automóvil es consciente del problema desde hace décadas y está invirtiendo grandes recursos para lograr que el coche alcance la compatibilidad ambiental plena y pueda seguir formando parte de la sociedad del futuro. El incipiente proceso de electrificación que acaba de comenzar, primero con los modelos híbridos y ahora con los híbridos enchufables (PHEV) y los eléctricos puros (EV), permitirá reducir los costes de estos vehículos y sus baterías a medida que aumente la velocidad de crucero de su producción. Y será una ayuda clave para poder alcanzar una calidad de vida aceptable que contribuya a lograr la viabilidad futura de las megaciudades.

El informe de Naciones Unidas concluye asegurando que cualquier agenda de planificación urbana que aspire a tener éxito deberá considerar las necesidades de las ciudades de todos los tamaños. Y asegura que una buena gestión puede aportar oportunidades de desarrollo económico para extender los servicios básicos, como educación y salud, a un elevado número de personas. Además, facilitar servicios como transporte público, electricidad, agua y saneamiento a zonas densamente pobladas es mucho más barato y menos dañino para el medio ambiente que hacerlo en zonas rurales con población muy dispersa.

Las herramientas para conseguirlo están, pero falta impulso político para alcanzar los objetivos.


PUBLICADO POR: MANUEL GÓMEZ BLANCO ( EL PAIS)

miércoles, 28 de octubre de 2015

Primer método para calcular la huella de carbono en un plan urbanístico


Los investigadores españoles avanzan en la lucah contra la huella de carbono en la urbanización. Ahora, han creado  una innovadora  herramienta que calcula la huella de carbono dentro de la planificación urbanística.
Con el fin de reducir al máximo las emisiones de efecto invernadero que se registran en una localidad, un grupo de investigadores pertenecientes a la Universidad Complutense de Madrid y a la de Antonio de Nebrija han creado una innovadora herramienta que calcula la huella de carbono dentro de la planificación urbanística. Se trata de un método pionero que se ha probado en 33 municipios de Madrid y Toledo, y podría aplicarse en núcleos urbanos similares.
Hasta la fecha no había ningún método que calculara la huella de carbono global a la hora de diseñar el plan urbanístico de una localidad. Este concepto ambiental identifica y cuantifica los gases de efecto invernadero emitidos por los productos o actividades humanas de forma individual.
Sergio Zubelzu, profesor de la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) indica que “Nuestro método es novedoso porque, a nivel de diseño urbanístico, resulta muy sencillo implementar medidas preventivas de las emisiones sostenibles en el tiempo”.
En una investigación en colaboración con la Universidad Antonio de Nebrija, Zubelzu ha definido las actividades que generan gases de efecto invernadero propias del planurbanístico, como la potabilización de agua, la gestión de aguas residuales, el tratamiento de residuos, el transporte y el suministro eléctrico y gasístico. El modelo clasifica las diferentes actividades industriales en categorías y divide el uso del suelo en urbano, urbanizable y no urbanizable.
Los datos utilizados proceden de 33 localidades de tamaño medio entre Madrid y Toledo, como Chinchón, Villaconejos o Titulcia. “Se trata de un conjunto de municipios con un sector industrial relevante y muy dependientes en términos económicos tanto de Madrid como, en menor medida, de Toledo”, añade el
profesor.
Las mayores fuentes contaminantes
El trabajo, publicado en Energy Policy, revela que las industrias químicas son las más contaminantes, como consecuencia de su elevado consumo energético, con 1.110,71 kg de dióxido de carbono por metro cuadrado.
Las industrias de muebles y otros productos manufacturados son las que menos emisiones generan, con 43,5 kgCO2/m2. La media de la huella de carbono de todas las actividades industriales se situó en 469,89 kgCO2/m2.
El gas y la electricidad son las mayores fuentes contaminantes en la industria química y de productos minerales no metálicos (como el cemento), mientras que el transporte es el mayor agente de emisiones en las demás actividades industriales.
El nuevo método se puede emplear en municipios semejantes a los estudiados. “La herramienta se puede aplicar en cualquier zona con características similares a las analizadas, especialmente, si se sitúan en el entorno de un gran centro económico y cuentan con actividades industriales”, asegura Zubelzu.
Según los autores, los municipios pueden influir de forma decisiva en la huella de carbono industrial porque la mayoría de las reducciones se pueden conseguir tomando decisiones en la planificación urbanística.
Fuente: DICYT