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viernes, 23 de junio de 2017

SUECIA REDUCIRÁ 85 POR CIENTO SUS EMISIONES DE CARBONO


RECIENTEMENTE SE APROBÓ EN SUECIA UNA LEY QUE OBLIGA AL PAÍS A ALCANZAR UN NIVEL CERO NETO DE EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO PARA 2045.

La Ley del Clima entrará en acción en enero de 2018 y plantea como metas que la política climática del gobierno se base en los objetivos climáticos y especifique cómo se llevarán a cabo; además, se deberá presentar un informe sobre el clima cada año en el proyecto de ley de presupuesto, y finalmente, el gobierno elaborará un plan de acción de política climática para la consecución de sus objetivos climáticos cada cuatro años.

Esta ley hace de Suecia un país excepcional al comprometerse con un objetivo más ambicioso del que fue planteado bajo el acuerdo climático de París de 2015 (en donde se pretende lograr la neutralidad de carbono para 2050). Costa Rica, sin embargo, se comprometió en el acuerdo de París a alcanzar cero emisiones antes que Suecia, en 2021; éste es el único país con más de un millón de personas que tiene un objetivo tan ambicioso.

"Con Donald Trump planeando retirarse del acuerdo de París, ahora más que nunca necesitamos que el resto del mundo aumente su contribución en la lucha contra el cambio climático", dijo Gareth Redmond-King, jefe de clima y energía de World Wildlife Fund (Fondo Mundial para la Naturaleza). "Es una victoria importante, no sólo para Suecia, sino para todos los que se preocupan por el futuro de nuestro medio ambiente".

Suecia ya ha pasado décadas eliminando el carbono de su suministro de energía. En la década de los años setenta, comenzó a construir una flota de reactores de energía nuclear. En la década de los noventa, introdujo un impuesto sobre el carbono, que alentó un alejamiento de los combustibles fósiles. A principios de este siglo, comenzó a invertir más en energía renovable, especialmente en energía eólica y solar. Es por eso que actualmente sólo una cuarta parte de la energía de Suecia proviene de combustibles fósiles, en comparación con más de cuatro quintos en los EE.UU. y el Reino Unido.

Esta la Ley del Clima aprobada en Suecia compromete al país a reducir sus emisiones absolutas de gases de efecto invernadero en al menos un 85% por debajo de los niveles de 1990. Para el 15% restante, planea compensar las emisiones invirtiendo en proyectos que contribuyen a reducir la contaminación tanto en Suecia como en otros lugares. Estos proyectos pueden implicar, por ejemplo, financiar proyectos que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero o invertir en tecnología de captura de carbono.

Publicado en PIJAMASURF

lunes, 23 de mayo de 2016

CONFERENCIA TED: Al Gore: Razones para el optimismo en el cambio climático


Otro clásico de nuestro blog que nos sorprende con una charla muy inspiradora y en la que invita a tener un pensamiento positivo frente a la amenaza que supone el calentamiento global. Gore articula su presentación en base a tres preguntas: ¿Debemos cambiar nuestra actitud? ¿Podemos hacerlo? ¿Lo vamos a hacer?.

¿Debemos cambiar? No tenemos alternativa, no podemos garantizar un futuro sostenible sin un replanteamiento de nuestros hábitos y patrones de consumo. ¿Realmente podemos hacerlo?, y aquí es donde aparecen las buenas noticias: el crecimiento de las fuentes de energía renovables está siendo exponencial durante la última década, superando con creces a las previsiones de principios del milenio, sobre todo en lo que se refiere a energía eólica y solar. Gore apunta un dato abrumador: la energía del sol que llega a la tierra en una hora es suficiente para abastecer nuestras necesidades durante un año completo.

¿Podremos cambiar? El ex-vicepresidente americano es rotundamente optimista:
“No es sólo que podamos cambiar si no que ya lo estamos haciendo (..). Tenemos ejemplos que lo demuestran: el sistema de captura de carbono que implantará China el año 2017, el desmantelamiento de las plantas energéticas estadounidenses basadas en la quema de carbón o el cambio de paradigma en países como Estados Unidos, donde tres cuartas partes de la energía proviene de fuentes renovables (..) La voluntad de actuar es una fuente renovable”. 


Aparte de su innovador formato de charlas ágiles, didácticas, muy visuales y de una duración inferior a 20 minutos, las TED Talks se han ganado un importante hueco en el panorama internacional gracias al prestigio de sus ponentes, entre los que encontramos al fundador de Microsoft Bill Gates, el descubridor del ADN y Premio Nobel James Watson, los fundadores de Google Sergey Brin y Larry Page o el ex presidente de los Estados Unidos Bill Clinton.

jueves, 14 de abril de 2016

La 'factura' del cambio climático: entre 2,2 y 21 billones de euros


Varias personas intentan recuperar sus pertenencias tras las inundaciones en Peshawar (Pakistán). EFE

Una investigación publicada en 'Nature Climate Change'


Las peores consecuencias del cambio climático, como los eventos climáticos extremos, podrían amenazar a más de 21 billones (europeos, es decir, millones de millones) de euros en activos financieros globales (el 17 % del total) poniendo en un brete la economía mundial, según un estudio publicado en la revista científica Nature Climate Change.

El estudio, realizado por investigadores de la London School of Economics y del Centro Grantham de Investigación del Cambio Climático, ambos en el Reino Unido, alerta de que el impacto del calentamiento "destruirá directamente parte de los bienes de capital". Investigaciones anteriores habían advertido del riesgo de los activos financieros relacionados con las actividades que provocan el cambio climático, como es el caso de las inversiones en reservas de petróleo, carbón y gas, ya que las políticas para combatir este fenómeno podrían hacer que estos activos no puedan utilizarse y pierdan su valor.

Sin embargo, hasta hoy apenas había estudios sobre los activos en riesgo a causa de los daños que se prevé que cause el calentamiento global.

Los investigadores Simon Dietz, Alex Bowen, Charlie Dixon y Philip Gradwell han realizado este novedoso análisis y detectado que si los países mantienen la trayectoria de emisiones de CO2 actual el 1,8 % del valor de mercado actual de los activos financieros está en riesgo, lo que equivale a 2,2 billones de euros.

Si además de no actuar contra el calentamiento se tienen en cuenta las predicciones científicas (de los informes del Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático, IPCC, por sus siglas en inglés) sobre cuáles serán sus efectos, más de 21 billones de dólares en activos financieros están en riesgo (el 17 % del valor de mercado total), según este estudio.

Las pérdidas se deberían a la destrucción directa de los activos por el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos (olas de calor, incendios, o sequías), y a la reducción de ganancias por el impacto que tendría en las actividades económicas el aumento de temperatura. El estudio concluye que la aplicación de políticas para evitar que las temperaturas suban más de 2 grados centígrados a finales de siglo respecto a niveles preindustriales reduciría significativamente este riesgo.

"Los inversores a largo plazo saldrían ganando claramente en un mundo bajo en carbono", subraya el director del estudio y profesor de la London School of Economics, Simon Dietz, quien cree que los poseedores de planes de pensiones deben "reflexionar seriamente sobre esta cuestión".

El pasado enero el Foro Económico Mundial de Davos ya alertó de que una catástrofe causada por el cambio climático es la mayor amenaza potencial para la economía mundial en el año 2016.

Publicado en EL MUNDO

martes, 12 de abril de 2016

GUÍA PARA ESTILOS DE VIDA BAJOS EN EMISIONES



Mukti Mitchell, promotor de prácticas personales contra el cambio climático

Con más de una década manteniendo una vida con bajo impacto ambiental, Mitchell destaca claves personales. El autor ha diseñado calculadoras de carbono para uso ciudadano, es navegante con cero emisiones y emprende en el ámbito de la vivienda sostenible.

 pasado, los líderes mundiales se reunieron con el objetivo de alcanzar acuerdos sobre reducciones de CO2 de alcance internacional. Supuso una ocasión única para conseguir resultados. Lo más importante era llegar a un acuerdo que permitiera a todo el mundo empezar a trabajar para afrontar el cambio climático. En realidad, tendremos que adoptar objetivos cada vez más exigentes a medida que pasen los años, así que en esta fase lo primordial no es ponernos a discutir sobre los niveles exactos.


“Para afrontar el cambio climático, tendremos que adoptar objetivos más exigentes a medida que pasen los años. Pero arrancar con unas metas sencillas es una buena idea”

Arrancar con unas metas relativamente sencillas es una buena idea. Tenemos una enorme sociedad internacional que viaja a velocidad de crucero, como si se tratase de una estampida de bisontes a la carrera por las praderas de Norteamérica. Si lo que queremos es lograr que esa manada cambie de dirección y se dé la vuelta, no será encarándonos directamente. La única forma de abordar ese problema será lateralmente, para que comiencen a cambiar de rumbo. Para empezar se consigue que modifiquen ligeramente su dirección y después, empujándoles poco a poco, cada vez más, finalmente podremos obligarles a tomar la dirección opuesta.

En definitiva, eso es lo que necesitamos hacer con las emisiones de CO2 si queremos evitar un cambio climático catastrófico. No solo será necesario reducir a cero nuestras emisiones de CO2, también habrá que aplicar tecnologías de secuestro de carbono naturales a gran escala, dirigidas a reducir los niveles de CO2 existentes, como las prácticas agrícolas mejoradas para que los suelos sirvan como sumidero de carbono, el empleo del biocarbón o la reforestación.

Si se fundiese todo el hielo atrapado en los casquetes polares Ártico y Antártico, así como en Groenlandia, el nivel de los mares subiría 65 metros. Este es un dato poco conocido. Podría tardar más de 100 años en suceder, pero es algo que ya están provocando actualmente las emisiones de CO2y la ventana de oportunidad para reducirlas a tiempo solamente permanecerá abierta durante los próximos 10 o 20 años. A la vista de esta urgencia, la cumbre COP 2015 podría ser uno de los acontecimientos más importantes de la historia de la humanidad.

Cuantos más esfuerzos sumemos colectivamente para reducir nuestras huellas de carbono personales, mejor será.

Esta década constituye la auténtica oportunidad para abordar el cambio climático, ya que dentro de 20 o 30 años el futuro estará decidido. Lo que hace falta es un cambio de mentalidad. Si todos nos unimos y damos lo mejor de nosotros mismos, tendremos posibilidades de éxito reales.
Por qué menos emisiones personales es más calidad de vida

La buena noticia es que, tras 20 años de experimentos relacionados con la vida sostenible, puedo defender que al ayudar a reducir el cambio climático también se puede incrementar drásticamente la calidad de vida. Por lo tanto, un estilo de vida de bajas emisiones resuelve estos dos problemas a la vez. Esto se debe a que las actividades bajas en carbono son más beneficiosas para la salud y el estado de ánimo, además de hacernos sentir mejor con nosotros mismos: factores que contribuyen a la felicidad mucho más de lo que solemos pensar. ¡Pruébelo! Elija una acción destinada a recortar, aunque sea solo un poquito, su huella de carbono. Verá cómo enseguida obtiene respuesta, se sentirá mejor en cuestión de un solo mes.

“Las actividades bajas en carbono son más beneficiosas para la salud y el estado de ánimo, además de hacernos sentir mejor con nosotros mismos”

Una huella de carbono anual con valores típicos del Reino Unido implica 10 toneladas de CO2 anuales por persona y comprende cinco áreas clave del estilo de vida. Cada uno conlleva unas dos toneladas de emisiones: calefacción doméstica, transporte, producción y distribución de alimentos, vacaciones y compra de productos. Así pues, para adoptar un estilo de vida bajo en emisiones de carbono, aislamos nuestra vivienda, compartimos el transporte, consumimos alimentos ecológicos de producción local, evitamos el avión para las vacaciones y compramos productos de larga duración.

La perspectiva más satisfactoria consiste en medir nuestra huella de carbono y luego fijarnos como meta reducirla un 4 % cada año, un objetivo fácil de cumplir. Se puede medir utilizando la calculadora de carbono que he diseñado, reconocida como la herramienta más precisa y sencilla de utilizar que hay en internet.

A continuación, enumeraré cinco métodos simples y eficaces para reducir su huella de carbono personal:

  1. Aísle su vivienda por medio de la instalación de aislamiento en los techos, elementos de impermeabilización, acristalamiento doble o secundario e instalación de paneles en suelos y paredes (para lograr más efectividad y reducir costes).
  2. Comparta los medios de transporte: autobuses, trenes y coches con todas sus plazas ocupadas emiten solamente la cuarta parte de emisiones que provoca un viaje en automóvil en solitario.
  3. Consuma alimentos ecológicos y de producción cercana. Idealmente, procedentes de explotaciones agrícolas orgánicas y huertos a pequeña escala, dado que los métodos de la agricultura pueden generar todavía más emisiones que el transporte.
  4. Utilice su dinero como si fuese un voto: destínelo a organizaciones que le gustaría ver formar parte de su mundo ideal. Para mí, en esa categoría entran tiendas y granjas con principios éticos, a pequeña escala, lugares donde a mí personalmente me gustaría trabajar. Gastar el dinero en las tiendas que le gusten le hará sentirse realmente bien, con una actitud positiva, ya que está ayudando a construir el mundo en el que quiere vivir.
  5. Váyase de vacaciones, pero evite los aviones: debido al fenómeno del forzamiento radiativo, las emisiones que se producen a gran altitud son aproximadamente tres veces más perjudiciales. Además, ¡viajar en barco o tren resulta mucho más divertido!


“Hágale un regalo al planeta, también será un regalo para usted”

Probablemente le interese echar un vistazo a los distintos ámbitos del estilo de vida que componen su huella de carbono y empezar por los que le parezcan más fáciles de afrontar personalmente. No se sienta culpable por su huella de carbono: a todos nos han inculcado que una vida plena implica necesariamente enriquecerse y consumir más. Cuanto mayor sea su huella de carbono inicial, más fácil le resultará reducirla. Además, incluso viviendo según un estilo bajo en emisiones de carbono, siempre queda hueco para algún capricho. Disfrutar ocasionalmente de alimentos exóticos o salir en coche al cine alguna vez no suponen grandes diferencias. Son las actividades cotidianas las que suman a lo grande.

Como reza aquella célebre cita de Gandhi “Sea el cambio que quiere ver en el mundo”. Empiece dando un puñado de pasitos y no tardará en notar que se siente mejor. Hágale un regalo al planeta, también será un regalo para usted.


MUKTI MITCHELL

Mukti Mitchell es director de la empresa CosyHome Company, dedicada a realizar reformas e instalar aislamientos para el ahorro de energía en viviendas e inmuebles antiguos. Es autor de la guía ‘The Guide to Low Carbon Lifestyles“ (Guía para los estilos de vida bajos en carbono, de descarga gratuita). Asimismo, también ha diseñado cinco calculadoras de la huella de carbono. Lleva 15 años siguiendo un estilo de vida de baja emisión de carbono. También es popular en Reino Unido por haber circunnavegado el país en un microyate que genera cero emisiones.

https://colour-of-money.co.uk/low-carbon-living-makes-you-happy/

Texto publicado originalmente en The Colour of Money (Triodos Bank Reino Unido)

martes, 29 de marzo de 2016

«No lograremos frenar el cambio climático reduciendo solo el CO2»


Marta H. Vázquez

Ramanathan descubrió las 'black clouds' o nubes de contaminación que se generaban como consecuencia de la emisión de hollín

Detectó otros gases además del CO2 responsables del 45% del efecto invernadero atribuible a la acción humana


Era 1995 y los drones aún no se llamaban drones cuando el investigador Veerabhadran Ramanathan decidió desarrollar una flota de estos vehículos aéreos no tripulados para que persiguieran a un nubarrón gigante que campaba a sus anchas por el Pacífico. Así fue como descubrió las black clouds o nubes de contaminación que se generaban como consecuencia de la emisión de hollín procedente de las obsoletas cocinas de carbón.

Nadie hablaba de cambio climático cuando Ramanathan advirtió que esos gases contaminantes estaban engullendo poco a poco los glaciares del Himalaya. Gracias a su investigación, se descubrió que las black clouds provocaban el enfriamiento de la superficie terrestre y que, a su vez, absorbían calor en altura. Es decir, fue el primero en percatarse del impacto que las partículas contaminantes suspendidas en el aire tenían sobre la temperatura de la Tierra.

Este pionero nacido en Mandurai (La India) –y que hoy trabaja como investigador en la Institución Oceanográfica Scripps de San Diego (California)− empezó a interesarse en las causas del cambio climático hace 40 años porque intuyó que «se convertiría en la mayor amenaza para la humanidad». «Cuando realicé mi primer gran descubrimiento pensé que la sociedad se daría cuenta del problema real que teníamos y que actuaría con rapidez, pero casi 40 años después aún no habíamos hecho casi nada y mucha parte de la opinión pública no era consciente del problema», cuenta. A sus 71 años, es uno de los climatólogos más reconocidos del mundo y ha sido recientemente galardonado con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Cambio Climático.

Entre sus aportaciones al conocimiento de las causas del calentamiento global, desveló que además del dióxido de carbono existen otros gases de enorme poder para alterar el clima de la tierra. Hasta 1975 sólo se atribuía al CO2 esa capacidad, pero, ese año, una investigación de Ramanathan puso de manifiesto que los gases clorofluorocarbonos (CFCs), hasta entonces solo asociados a la destrucción de la capa de ozono, también contribuían al calentamiento de la atmósfera.


Sus mediciones demostraron que una tonelada de CFCs atrapa tanto calor en la atmósfera como diez de CO2, y permitieron descubrir que, junto a estos gases, existen otros como el metano, el ozono y los hidrofluorocarbonos (HFCs), que precisamente sustituyeron a las CFCs en los frigoríficos porque no impactaban en la capa de ozono. En años posteriores, Ramanathan detectó que estos otros gases −menos abundantes que el CO2 pero entre 25 y 4.000 veces más potentes− eran responsables del 45% del efecto invernadero atribuible a la acción humana.

Advierte que, al permanecer menos en la atmósfera, reducir los otros gases contribuyentes al cambio climático, al margen del CO2, tendría un impacto mucho más rápido para luchar contra el calentamiento global. «Sólo reduciendo el CO2 no lograremos», asegura. Reducir las emisiones de metano en 50%, las de hollín un 90% y dejando de usar los HFCs en 2030 lograríamos –según sus cálculos− reducir un 50% el cambio climático previsto para los próximos 35 años.

Además de a la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, Ramanathan pertenece a la Academia Científica Pontificia y ha sido una de las voces decisivas del mundo de la investigación en asesorar al Papa Francisco, para su reciente Encíclica ambiental, en que la lucha contra el cambio climático y la pobreza deben ir de la mano.

Conocedor de que la contaminación del aire por hollín en Asia proviene de la quema de combustibles poco eficientes en las cocinas, como heces del ganado, el científico ha puesto en marcha en su país el Proyecto Surya −que en sanscrito significa sol− para implantar cocinas limpias y lámparas de energía solar en hogares que no tienen acceso a la energía.

Publicado en:

miércoles, 9 de marzo de 2016

GUÍA PARA ESTILOS DE VIDA BAJOS EN EMISIONES


GUÍA PARA ESTILOS DE VIDA BAJOS EN EMISIONES

Por Mukti Mitchell, promotor de prácticas personales contra el cambio climático



Con más de una década manteniendo una vida con bajo impacto ambiental, Mitchell destaca claves personales. El autor ha diseñado calculadoras de carbono para uso ciudadano, es navegante con cero emisiones y emprende en el ámbito de la vivienda sostenible.

A finales del año pasado, los líderes mundiales se reunieron con el objetivo de alcanzar acuerdos sobre reducciones de CO2 de alcance internacional. Supuso una ocasión única para conseguir resultados. Lo más importante era llegar a un acuerdo que permitiera a todo el mundo empezar a trabajar para afrontar el cambio climático. En realidad, tendremos que adoptar objetivos cada vez más exigentes a medida que pasen los años, así que en esta fase lo primordial no es ponernos a discutir sobre los niveles exactos.


“Para afrontar el cambio climático, tendremos que adoptar objetivos más exigentes a medida que pasen los años. Pero arrancar con unas metas sencillas es una buena idea”

Arrancar con unas metas relativamente sencillas es una buena idea. Tenemos una enorme sociedad internacional que viaja a velocidad de crucero, como si se tratase de una estampida de bisontes a la carrera por las praderas de Norteamérica. Si lo que queremos es lograr que esa manada cambie de dirección y se dé la vuelta, no será encarándonos directamente. La única forma de abordar ese problema será lateralmente, para que comiencen a cambiar de rumbo. Para empezar se consigue que modifiquen ligeramente su dirección y después, empujándoles poco a poco, cada vez más, finalmente podremos obligarles a tomar la dirección opuesta.

En definitiva, eso es lo que necesitamos hacer con las emisiones de CO2 si queremos evitar un cambio climático catastrófico. No solo será necesario reducir a cero nuestras emisiones de CO2, también habrá que aplicar tecnologías de secuestro de carbono naturales a gran escala, dirigidas a reducir los niveles de CO2 existentes, como las prácticas agrícolas mejoradas para que los suelos sirvan como sumidero de carbono, el empleo del biocarbón o la reforestación.

Si se fundiese todo el hielo atrapado en los casquetes polares Ártico y Antártico, así como en Groenlandia, el nivel de los mares subiría 65 metros. Este es un dato poco conocido. Podría tardar más de 100 años en suceder, pero es algo que ya están provocando actualmente las emisiones de CO2y la ventana de oportunidad para reducirlas a tiempo solamente permanecerá abierta durante los próximos 10 o 20 años. A la vista de esta urgencia, la cumbre COP 2015 podría ser uno de los acontecimientos más importantes de la historia de la humanidad.

Cuantos más esfuerzos sumemos colectivamente para reducir nuestras huellas de carbono personales, mejor será.

Esta década constituye la auténtica oportunidad para abordar el cambio climático, ya que dentro de 20 o 30 años el futuro estará decidido. Lo que hace falta es un cambio de mentalidad. Si todos nos unimos y damos lo mejor de nosotros mismos, tendremos posibilidades de éxito reales.
Por qué menos emisiones personales es más calidad de vida

La buena noticia es que, tras 20 años de experimentos relacionados con la vida sostenible, puedo defender que al ayudar a reducir el cambio climático también se puede incrementar drásticamente la calidad de vida. Por lo tanto, un estilo de vida de bajas emisiones resuelve estos dos problemas a la vez. Esto se debe a que las actividades bajas en carbono son más beneficiosas para la salud y el estado de ánimo, además de hacernos sentir mejor con nosotros mismos: factores que contribuyen a la felicidad mucho más de lo que solemos pensar. ¡Pruébelo! Elija una acción destinada a recortar, aunque sea solo un poquito, su huella de carbono. Verá cómo enseguida obtiene respuesta, se sentirá mejor en cuestión de un solo mes.


“Las actividades bajas en carbono son más beneficiosas para la salud y el estado de ánimo, además de hacernos sentir mejor con nosotros mismos”

Una huella de carbono anual con valores típicos del Reino Unido implica 10 toneladas de CO2 anuales por persona y comprende cinco áreas clave del estilo de vida. Cada uno conlleva unas dos toneladas de emisiones: calefacción doméstica, transporte, producción y distribución de alimentos, vacaciones y compra de productos. Así pues, para adoptar un estilo de vida bajo en emisiones de carbono, aislamos nuestra vivienda, compartimos el transporte, consumimos alimentos ecológicos de producción local, evitamos el avión para las vacaciones y compramos productos de larga duración.

La perspectiva más satisfactoria consiste en medir nuestra huella de carbono y luego fijarnos como meta reducirla un 4 % cada año, un objetivo fácil de cumplir. Se puede medir utilizando la calculadora de carbono que he diseñado, reconocida como la herramienta más precisa y sencilla de utilizar que hay en internet.

A continuación, enumeraré cinco métodos simples y eficaces para reducir su huella de carbono personal:

  • Aísle su vivienda por medio de la instalación de aislamiento en los techos, elementos de impermeabilización, acristalamiento doble o secundario e instalación de paneles en suelos y paredes (para lograr más efectividad y reducir costes).
  • Comparta los medios de transporte: autobuses, trenes y coches con todas sus plazas ocupadas emiten solamente la cuarta parte de emisiones que provoca un viaje en automóvil en solitario.
  • Consuma alimentos ecológicos y de producción cercana. Idealmente, procedentes de explotaciones agrícolas orgánicas y huertos a pequeña escala, dado que los métodos de la agricultura pueden generar todavía más emisiones que el transporte.
  • Utilice su dinero como si fuese un voto: destínelo a organizaciones que le gustaría ver formar parte de su mundo ideal. Para mí, en esa categoría entran tiendas y granjas con principios éticos, a pequeña escala, lugares donde a mí personalmente me gustaría trabajar. Gastar el dinero en las tiendas que le gusten le hará sentirse realmente bien, con una actitud positiva, ya que está ayudando a construir el mundo en el que quiere vivir.
  • Váyase de vacaciones, pero evite los aviones: debido al fenómeno del forzamiento radiativo, las emisiones que se producen a gran altitud son aproximadamente tres veces más perjudiciales. Además, ¡viajar en barco o tren resulta mucho más divertido!

“Hágale un regalo al planeta, también será un regalo para usted”

Probablemente le interese echar un vistazo a los distintos ámbitos del estilo de vida que componen su huella de carbono y empezar por los que le parezcan más fáciles de afrontar personalmente. No se sienta culpable por su huella de carbono: a todos nos han inculcado que una vida plena implica necesariamente enriquecerse y consumir más. Cuanto mayor sea su huella de carbono inicial, más fácil le resultará reducirla. Además, incluso viviendo según un estilo bajo en emisiones de carbono, siempre queda hueco para algún capricho. Disfrutar ocasionalmente de alimentos exóticos o salir en coche al cine alguna vez no suponen grandes diferencias. Son las actividades cotidianas las que suman a lo grande.

Como reza aquella célebre cita de Gandhi “Sea el cambio que quiere ver en el mundo”. Empiece dando un puñado de pasitos y no tardará en notar que se siente mejor. Hágale un regalo al planeta, también será un regalo para usted.


MUKTI MITCHELL

Mukti Mitchell es director de la empresa CosyHome Company, dedicada a realizar reformas e instalar aislamientos para el ahorro de energía en viviendas e inmuebles antiguos. Es autor de la guía ‘The Guide to Low Carbon Lifestyles“ (Guía para los estilos de vida bajos en carbono, de descarga gratuita). Asimismo, también ha diseñado cinco calculadoras de la huella de carbono. Lleva 15 años siguiendo un estilo de vida de baja emisión de carbono. También es popular en Reino Unido por haber circunnavegado el país en un microyate que genera cero emisiones.

https://colour-of-money.co.uk/low-carbon-living-makes-you-happy/

Texto publicado originalmente en The Colour of Money (Triodos Bank Reino Unido)

martes, 1 de marzo de 2016

Al Gore : Evitar la crisis climática


Conferencia de Al Gore sobre Cambio Climático. Audio en inglés y subtítulos en castellano.

With the same humor and humanity he exuded in An Inconvenient Truth, Al Gore spells out 15 ways that individuals can address climate change immediately, from buying a hybrid to inventing a new, hotter "brand name" for global warming.



miércoles, 24 de febrero de 2016

Al Gore: The case for optimism on climate change


Conferencia de Al Gore sobre cambio Climático en TED. El audio y los subtítulos están en inglés.

Al Gore has three questions about climate change and our future. First: Do we have to change? Each day, global-warming pollution traps as much heat energy as would be released by 400,000 Hiroshima-class atomic bombs. This trapped heat is leading to stronger storms and more extreme floods, he says: "Every night on the TV news now is like a nature hike through the Book of Revelation." Second question: Can we change? We've already started. So then, the big question: Will we change? In this challenging, inspiring talk, Gore says yes. "When any great moral challenge is ultimately resolved into a binary choice between what is right and what is wrong, the outcome is foreordained because of who we are as human beings," he says. "That is why we're going to win this."

martes, 9 de febrero de 2016

GREENPEACE te adelanta la nueva temporada de Juego de Tronos


¿Quién va a ser la próxima víctima en Juego de Tronos? A falta de tres meses de que se estrene la nueva temporada, hemos tenido la oportunidad de ver un avance muy revelador en este minuto de metraje.

Efectivamente, la víctima es el invierno. El año 2015 ha sido el más caluroso a nivel planetario desde que se tienen registros (1880), según el último informe de la NASA, y el pasado mes de diciembre ha sido el más cálido de los últimos 136 años. En el caso del deshielo, durante el mes de enero de 2016 la extensión de hielo en el Ártico ha sido la mínima que se ha alcanzado durante un mes de enero desde que se tienen registros.
Si no queremos que en las siguientes temporadas los autores de la serie ya no puedan usar un lema como "se acerca el invierno", tenemos que actuar con urgencia. El límite peligroso es el aumento de temperatura media del planeta en 1,5ºC y el año pasado ya llegamos al aumento de 1ºC.
Actuemos contra el cambio climático y reducir las emisiones. Porque queremos que el invierno siga viniendo (a poder ser sin Caminantes Blancos, pero eso es otra historia).

Qué puedes hacer tú


  • Hazte socio/a de Greenpeace para luchar contra el cambio climático.

jueves, 4 de febrero de 2016

El cambio climático nos hace pobres




Marta H. Vázquez


Restaurar el 12% de las tierras erosionadas permitiría alimentar a 200 millones de personas



Restaurar el 12% de las tierras erosionadas reduciría drásticamente la escasez de alimentos. En concreto, se podrían alimentar 200 millones de personas para 2030. Así lo ratifican los datos ofrecidos por la Comisión Global sobre Economía y Clima, recogidos en la campaña de la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes) El cambio climático nos hace pobres. Es tiempo de actuar.

La FAO también alerta: el cambio climático incide en la cantidad, la calidad y la diversidad de los alimentos y es un importante «multiplicador del riesgo de hambre». El calentamiento del planeta –prevé esta organización- podría aumentar el número de niños malnutridos en 24 millones más para el año 2050 así como el porcentaje actual del 12% de población que sufre hambre crónica. «La creciente amenaza del cambio climático para el suministro mundial de alimentos y los retos que plantea para la seguridad alimentaria y la nutrición requieren medidas políticas urgentes», señala la directora Adjunta para Recursos Naturales de la Organización, María Helena Semedo.

El calentamiento global tendrá un impacto importante en cultivos esenciales como el trigo, el arroz y el maíz, advierten desde Ecodes. Además, los aumentos de temperatura y la variabilidades del clima intrínsecas a este fenómeno afectarán no solo al acceso a los alimentos sino también a su uso y a la estabilidad de precios, según se extrae de los estudios del IPCC.

La campaña hace especial hincapié en que es posible aumentar la resiliencia a los cambios en la producción agroalimentaria que pueda provocar el cambio climático. Se trata de adelantarse a los acontecimientos naturales adversos y adaptarse a sus efectos ineludibles, garantizando la seguridad alimentaria y reduciendo la vulnerabilidad de aquellos para los que la agricultura es su medio de subsistencia.

En este sentido, Ecodes ha querido poner en valor proyectos concretos como el de Intermon Oxfam en Tailandia, que está ayudando a construir sistemas de riego y drenaje para preservar los cultivos en épocas de sequía o inundaciones, o el Proyecto Desiertos Verdes, que permite recuperar zonas áridas en 20 años y a bajo coste con un ingenioso sistema de irrigación.

«La vinculación entre el calentamiento del planeta y el empobrecimiento progresivo de sus habitantes es inequívoca, y requiere la movilización de todos», sostienen desde Ecodes. Con este fin, en www.cambioclimaticoypobreza.org se han puesto a disposición del público, de forma abierta y gratuita, informaciones, documentos, estudios, imágenes y vídeos que lo corroboran.

Publicado en ETHIC

jueves, 28 de enero de 2016

La apuesta por renovables impulsará un 1,1% el crecimiento mundial



La Agencia Internacional de la Energía Renovable asegura que doblar el compromiso hasta 2030 se traduciría en un aumento de 1,2 billones de euros del PIB global


Aumentar en un 36 % el peso de las energías renovables energías renovables a nivel global incrementaría 1,3 billones de dólares (1,2 billones de euros) o un 1,1 % el PIB mundial, según un estudio presentado este sábado en la 6.ª Asamblea de la Agencia Internacional de la Energía Renovable (IRENA). Esa cantidad, equivalente a las economías combinadas de Chile, Suráfrica y Corea del Sur, es la primera estimación del impacto de la transición energética si se lograra doblar el porcentaje de renovables para 2030 con respecto a 2010.

“Este análisis ofrece una prueba convincente de que alcanzar la necesaria transición energética no solo reducirá el cambio climático, sino que también estimulará la economía, mejorará el bienestar humano y fomentará el empleo en el mundo”, ha declarado el director general de IRENA, Adnan Z. Amin, durante la presentación este sábado del informe Beneficios de la energía renovable: datos económicos. En su opinión, el reto tras Conferencia de la ONU sobre el Clima (COP21) celebrada en París el pasado diciembre es “crear un ambiente de negocios atractivo que anime a la inversión” privada en renovables.

A tal efecto, el estudio analiza además el impacto concreto por países. Según este apartado, Japón, que acaba de ceder la presidencia de la Agencia a Egipto, sería el país que más se beneficiaría de esa apuesta por las renovables con un impacto del 2,3 % en su PIB. Alemania, Australia, Brasil, Corea del Sur, México y Suráfrica verían un crecimiento superior al 1 %.

“El impacto es mayor en los países más ambiciosos a ese respecto”, ha subrayado por su parte Rabia Ferroukhi, responsable de políticas de IRENA que ha coordinado el informe. Para esta especialista es importante que las renovables resulten “interesantes desde el punto de vista económico”. También que los Gobiernos “emprendan políticas que faciliten las inversiones”.

El efecto sobre el bienestar sería tres o cuatro veces mayor, según los autores que mencionan una larga lista de beneficios sociales y medioambientales. Destaca su estimación de que el número de empleos en el sector pasaría de los actuales 9,2 millones a 24 millones en todo el mundo para la fecha objetivo de 2030. De ellos, 9 millones estarán en la industria de los biocombustibles, 6,4 millones en la solar, 5,5 millones en la eólica y el resto en otras renovables.

Añaden además cambios en los patrones de comercio porque calculan que se reducirían a la mitad las importaciones mundiales de carbón, así como significativamente las de petróleo y gas, algo especialmente atractivo para los importadores como la UE, Japón o India. Asegura, no obstante, que los exportadores de combustibles fósiles, como el anfitrión, Emiratos Árabes Unidos, y sus vecinos, también se beneficiarían de la diversificación de su economía.

“Reducir el cambio climático a través de las energías renovables y alcanzar otros objetivos socio-económicos ya no es una elección entre uno y otro”, ha asegurado Amin. “Gracias a las oportunidades de negocio que representan las renovables, la inversión en uno es una inversión en ambos”, ha defendido resumiendo el espíritu del foro.

Representantes de 150 países y 140 organizaciones internacionales se han dado cita este fin de semana en Abu Dhabi para participar en la 6.ª Asamblea de IRENA, centrada en el papel de las renovables para combatir el cambio climático. Esta primera reunión intergubernamental tras la cumbre de París intenta fijar la agenda global en ese campo y dar pasos concretos para acelerar la transición hacia el uso de esas energías. La agencia espera que los nuevos datos convenzan a sus miembros de la necesidad de “pasar de la negociación a la acción” en la reducción de emisiones de CO2.

Publicado por ÁNGELES ESPINOSA en EL PAIS 

jueves, 14 de enero de 2016

Curso de Naciones Unidas gratuito y en Español: Introducción al Cambio Climático




Curso de Naciones Unidas con posibilidad de certificado sobre Cambio Climático. Es gratuito, virtual y tiene la posibilidad de certificado al terminar sus módulos. El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha afirmado que el cambio climático es “el desafío definitivo de nuestra era”.
Después de tomar el curso Usted podrá responderse las siguientes preguntas: Por ejemplo, ¿qué gases son los que están contribuyendo realmente a aumentar el efecto invernadero?, ¿cuál es el cambio de temperatura proyectado para este siglo?, ¿cómo funciona el proceso de negociaciones internacionales sobre el cambio climático?, ¿qué opciones de adaptación y mitigación hay disponibles, y cómo se deben elegir las más adecuadas?, ¿de dónde proviene la financiación?
El curso proporciona información clara, concisa y actualizada para cualquier persona interesada en adquirir una visión general sobre el cambio climático. El curso se estructura en torno a seis módulos:
  1. Ciencia del Cambio Climático
  2. Marco Jurídico y Normativo Internacional para Abordar el Cambio Climático
  3. Adaptación al Cambio Climático
  4. Mitigación del Cambio Climático
  5. Financiación del Cambio Climático
  6. Planificación para el Cambio Climático
Curso UN CC:Learn de introducción sobre el Cambio Climático! : http://unccelearn.org/course/index.php?lang=es  Para ingresar al curso es necesario registrarse primero y crear una cuenta
Para completar cada uno de los módulos se requieren entre 2 y 3 horas. Además, todos los módulos se pueden descargar en formato de presentación PowerPoint, que pueden utilizarse como material de estudio sin necesidad de estar conectado a Internet o con fines pedagógicos
Los módulos del curso han sido elaborados y sometidos a una revisión inter pares a través de UN CC:Learn, una alianza de 33 organizaciones multilaterales .
Para poder acceder a los cursos que aparecen en la plataforma virtual CC: Learn es necesario crear una cuenta. La inscripción es gratuita. Así mismo, podrá ver su progreso en los cursos y obtener un certificado al final de cualquiera de los mismos.
¿Cómo inscribirse? Inscríbase en el siguiente enlace y siga los pasos: http://unccelearn.org/login/
  1. Rellene el Formulario de Inscripción con sus datos (2 minutos).
    2. Recibirá inmediatamente un mensaje en su dirección de correo electrónico.
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    4. Tras la confirmación de su cuenta podrá acceder al curso.
    5. Seleccione el curso en el que desea participar e inscríbase.

Innovación, la clave para combatir el cambio climático




En 2050, las emisiones mundiales de GEI deben caer aproximadamente a un 80% de los niveles actuales “El acuerdo de París es histórico en los esfuerzos contra los problemas del clima” Para conseguir grandes reducciones de emisiones se necesita una amplia cartera de políticas.


La Cumbre del Clima celebrada en París ha conseguido un acuerdo histórico en los esfuerzos por atajar el urgente y creciente problema del cambio climático. Existe un fuerte consenso entre la comunidad científica en que las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) producirán un peligroso calentamiento atmosférico en las próximas décadas. La ciencia muestra que se necesitan grandes reducciones en las emisiones de GEI de origen humano para limitar el ascenso de la temperatura y evitar sus peligrosos efectos.

¿Cuánto hay que reducir dichas emisiones? ¡Mucho! En 2050 las emisiones mundiales de GEI deben caer aproximadamente a un 50% o un 80% de los niveles actuales, según recientes estudios del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

El principal gas de efecto invernadero es el dióxido de carbono, que se libera sobre todo por combustión de carburantes fósiles. Actualmente alrededor del 85% de la energía del planeta procede de combustibles fósiles en forma de petróleo (empleado básicamente para transportes), carbón (utilizado ampliamente en la generación de electricidad) y gas natural (usado para calentar en aplicaciones domésticas, comerciales e industriales, y cada vez más para la generación de energía eléctrica).

Para alcanzar el objetivo de reducción de emisiones será preciso introducir un cambio tecnológico masivo. En el sector energético significa sustituir combustibles fósiles como el carbón o el petróleo por energías con una huella de carbono igual o inferior a cero, como el gas natural, la nuclear o las renovables, incluyendo biomasa, eólica y solar, junto con las tecnologías para la captura y secuestro del CO2 procedente de grandes fuentes industriales. También se necesita un cambio tecnológico que mejore la eficiencia de los usos energéticos en edificios, transportes, agricultura e industria, reduciendo al mínimo estos combustibles en la producción de bienes y servicios. La tecnología también puede contribuir a reducir la demanda general de energía, manteniendo el desarrollo económico.

Hoy disponemos de la tecnología para llevar a cabo todas estas actividades. No obstante, para conseguir reducir las emisiones necesitaremos tecnologías que aún no se han desarrollado o implementado a una escala significativa, o que todavía no hemos inventado. En muchos casos también se necesitarán innovaciones en sistemas sociales e institucionales que influyen en la demanda energética y en las emisiones.

Un cambio tecnológico de la escala requerida no se consigue en un día. Las políticas pueden influir enormemente en el ritmo de difusión en el mercado de tecnologías con bajos niveles de carbono. En ausencia de mandatos o incentivos gubernamentales, son pocos, de haberlos, los mercados para las nuevas tecnologías cuyo único fin es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, o que son más limpias pero más caras que las opciones actuales.

Así pues, para conseguir grandes reducciones de emisiones se necesita una amplia cartera de políticas, no solo para fomentar la innovación tecnológica, sino también para su posterior adopción. También serán necesarios otros tipos de innovación tecnológica para adaptarse a los cambios climáticos que ya se están produciendo, incluyendo las áreas costeras vulnerables a las tormentas y a la subida del nivel de las aguas, así como las cosechas, vulnerables a la sequía.

Hasta ahora la mayor parte de las actuaciones gubernamentales para reducir las emisiones han sido incentivos voluntarios para la innovación e implementación de tecnologías con baja huella de carbono, respaldando programas de I+D, desgravaciones fiscales, avales para préstamos y otras medidas como las tarifas reguladas. Aunque estas zanahorias han estimulado tecnologías como la eólica y la solar, por sí solas no son adecuadas para hacer frente al desafío.

La cartera de políticas destinadas a promover la innovación debe incluir herramientas que directa o indirectamente limiten las emisiones de GEI. Algunos ejemplos son los mecanismos basados en el mercado, como los programas cap-and-trade (sistema de límite y comercio de emisiones) o las tasas sobre las emisiones, junto a políticas como los estándares de rendimiento de las tecnologías. Se debe apoyar igualmente la difusión del conocimiento, por ejemplo, a través del soporte financiero a la educación y la formación.

Aunque la I+D sola no es suficiente para conseguir un cambio tecnológico generalizado, sigue siendo un elemento crítico para promover innovaciones que reduzcan las emisiones. Se necesita un sustancial incremento de las ayudas gubernamentales para la I+D energética y también es necesario que aumente la ayuda del sector privado a la I+D, especialmente en los sectores relacionados con la energía. Una vez más, las políticas gubernamentales juegan un papel vital estableciendo los requisitos y las señales necesarias para que el sector privado pueda justificar sus inversiones en I+D.

Reducir las emisiones requerirá un número mayor de trabajadores especializados, sobre todo técnicos y científicos, pero también de ciencias sociales. Al fin y a la postre, es la gente la que innova. Tanto el sector público como el privado tienen un importante papel que jugar, atrayendo y reteniendo a los mayores talentos del mundo para que estudien los desafíos e inventen nuevas formas de mitigar el cambio climático global.


  • Cinco Días
  • CATEDRÁTICO DE INGENIERÍA Y POLÍTICA PÚBLICA EN LA UNIVERSIDAD CARNEGIE MELLON Y JURADO DE LOS PREMIOS FUNDACIÓN BBVA FRONTERAS DEL CONOCIMIENTO EN CAMBIO CLIMÁTICO

EDWARD S. RUBIN

domingo, 13 de diciembre de 2015

El mundo alcanza el primer acuerdo climático universal de la historia







PINCHA AQUÍ PARA CONOCER EL TEXTO DEL ACUERDO.

La frase más repetida por los negociadores climáticos es que nada está decidido hasta que se acuerda. Han sido 20 años de reuniones infructuosas para alcanzar el primer acuerdo climático universal, pero el sábado por la noche Laurent Fabius, ministro galo de Asuntos Exteriores y presidente de esta reunión -que ha sabido llevar la negociación con mano firme-, daba el mazazo final. El Acuerdo de París quedaba formalmente adoptado por la Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

El Plenario estalló en aplausos y la euforia se desató. El presidente de la República francesa, Francois Hollande, saltándose el protocolo se subía a la tribuna presidencial y se fundía en un abrazo con todos los que dirigían la sesión plenaria. Una buena noticia desde París tras los atentados del 13 de noviembre. «Tras el golpe que sufrió Francia hace casi un mes, el 12 de diciembre de 2015 tal vez sea un día histórico, una gran fecha para la Humanidad y un mensaje de vida», había dicho Hollande por la mañana. Y lo fue.

El texto que finalmente se ha consensuado no contenta a todos y tiene que ir más allá, pero sí crea un marco de acción climática global que ahora habrá que mejorar. Lo más importante es que se trata de un acuerdo universal. El protocolo de Kioto de 1997 no lo era, pues solo obligaba a 35 países que representaban el 11% de las emisiones globales, y Copenhague en 2009 quedó en un ensayo general con final desastroso.

Fabius definió la propuesta que finalmente llevó al plenario como un texto «equilibrado», y que contiene los principales progresos que «muchos de nosotros pensábamos que era imposible obtener». «El acuerdo es diferenciado, justo, sostenible, dinámico, equilibrado y jurídicamente vinculante, reconoce el concepto de justicia climática y tiene en cuenta la responsabilidad diferenciada cada uno de los países y las capacidades respectivas teniendo en cuenta las circunstancias».

El texto aprobado ayer en París por las 196 Partes de la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático es jurídicamente vinculante, si bien algunos aspectos quedan fuera del texto del acuerdo y, por tanto, no quedan sometidos a ratificación. Es el caso de las contribuciones nacionales de cada país –tal y como reclamaban China, India y, sobre todo, Estados Unidos, que no tiene fuerza en el Senado para pasar ese trámite–. Pero esto no significa que las contribuciones queden en papel mojado. El acuerdo dice que las Partes tomarán las medidas domésticas para lograr los objetivos de sus contribuciones, y eso las hace obligatorias.


Y todo para que la temperatura del planeta quede «muy por debajo de los 2ºC», con esfuerzos para lograr no superar los 1,5ºC. Ambas cifras han quedado finalmente incluidas en el acuerdo, tras la petición incansable de los estados más vulnerables y los pequeños Estados Insulares que ven en este límite la diferencia de vivir por encima o por debajo del nivel del mar. Este límite es clave porque recoge las recomendaciones de los científicos, y más allá de habrá que valorar aún en qué aspectos se puede ir más allá lo cierto es que este acuerdo marca una senda para transformar la economía y reorientar las inversiones financieras de las energías fósiles hacia las energías limpias, como se recoge en el acuerdo. Por tanto, este pacto universal tiene muchas implicaciones más allá del medio ambiente.

Para alcanzar esa mayor ambición, en 2018 se hará una valoración de las contribuciones nacionales para que sean actualizadas al alza en 2020. A partir de ahí la revisión y actualización se hará cada 5 años. Además, las naciones desarrolladas deberán ayudar a los países en desarrollo tanto a reducir sus emisiones como a adaptarse a los impactos del cambio climático. Y, por primera vez, se incluye un mecanismo de pérdidas y daños, una fórmula reclamada por varios países (Tuvalu, Bolivia y Nicaragua) para afrontar los efectos más dañinos del calentamiento.

«Este es un acuerdo que nos permitirá afrontar la transición hacia una economía limpia y prevenir los efectos más devastadores del cambio climático», dijo John Kerry, secretario de estado norteamericano. Kerry añadió que lo más importante es que se está transmitiendo una señal clara a la sociedad y a los sectores económicos de que «no serán los gobiernos los que encuentren las tecnologías» que protejan el planeta, «sino el ingenio de las empresas». Por su parte, el representante especial de China para el cambio climático, Xie Xhenhua, djo que «el acuerdo no es perfecto, pero no nos ha impedido dar un paso histórico hacia un desarrrollo ecológico, sostenible y bajo en emisiones».

Que es un buen acuerdo y un acertado punto de partida se desprende de la posición de India, que estas semanas en París se ha mostrado inflexible a que el texto quedara diluido. El ministro indio de Medio Ambiente, Bosques y Cambio Climático, Prakash Javadekar, dijo tras las aprobación del documento que «es un buen acuerdo, pues respalda el derecho de la India a desarrollarse, se basa en la justicia climática, la equidad y las responsabilidades comunes pero diferenciadas. Reconoce la importancia de un estilo de vida y pautas de consumo sostenibles, aunque hay que aumentar la ambición, pero eso también está recogido». Este Acuerdo de París no es, por tanto, el final del camino, sino el comienzo de uno nuevo hacia un mundo bajo en carbono, sostenible y más justo.


Publicado por Araceli Acosta en ETHIC